
El vóleibol de Allavena ya conoce de desafíos fuera de fronteras. Ya tuvo la posibilidad de vestirse de Uruguay en Perú, en 2019, y ahora llevará sus colores al Sudamericano de Clubes Sub 16 que se desarrollará desde el miércoles próximo en Chapadmalal. Y no es casualidad.
La experiencia continuará mañana, cuando a las 21 horas todo el vóleibol de Allavena despida a una delegación que viaja con una enorme ilusión, buscando no solo experiencia en un torneo que tendrá un gran nivel, sino también con la expectativa de dar batalla.
Esta experiencia internacional comenzó a vivirse hace semanas. Podría decirse que apenas las Sub 16 vaticanas lograron la clasificación para el Sudamericano. Es que el cuerpo técnico que lideran Laura Álvarez y Laura Dibot pusieron rápidamente el tema sobre la mesa de los dirigentes. Las opciones eran dos: aceptar el desafío o dejarlo pasar. La decisión tomada en ese momento es conocida.
Pero fue el inicio de esta experiencia que va más allá de lo deportivo. Porque no fue solo tomar a mediados de agosto la decisión de participar, sino de planificar una preparación que cambió de forma importante. Y, además, de sumar al sacrificio de los entrenamientos, otro más complicado: conseguir el apoyo económico para poder solventar el viaje.
DOS DESAFÍOS PREVIOS
La realidad es que los dos desafíos se cumplieron con creces. El plantel entrenó de muy buena manera, las chicas se brindaron por completo y se encontró la mano del Centro Deportivo Educativo Acción, que lidera Leandro Pereira, para sumar aspectos importantes en la preparación, más allá de lo específico del vóleibol.
Y en lo económico, se trabajó muchísimo al punto no solo el club y el grupo de padres se pusieron la tarea al hombro, sino también las chicas. Así, realizando diferentes actividades y encontrando la colaboración externa (también de la Liga y de los clubes que llevaron el pasado fin de semana las definiciones de cuatro categorías a Allavena para que se pudiera recaudar), se llegó al objetivo.
Hubo además un trabajo importante en cuanto a la logística.
Mañana será tiempo de un movimiento en la mañana, y a las 21 la delegación comenzará a afrontar las 12 horas de viaje a Mar del Plata, donde están pactados una serie de entrenamientos ante clubes locales: el domingo a la tarde ante Once Unidos, el lunes a la mañana frente a Mar Chiquita y a la tarde con Cedetalvo Voley.
¿Por qué Mar del Plata? Porque queda a solo una hora de Chapadmalal, hacia donde las vaticanas se trasladarán el martes, temprano en la mañana.
Ese día, todas las delegaciones conocerán cuáles serán los rivales y los partidos a afrontar, ya que al momento los clubes no tienen dicha información.
EL PLANTEL
El gran objetivo no solo pasa por disfrutar de esta participación, hacer experiencia de cara al futuro, sino también plantarse firme, jugar y dar batalla.
Pero no hay que dejar de tener en cuenta que esta participación también apuesta al futuro, como todo el trabajo que se lleva adelante en el vóleibol de Allavena: en este plantel viajero solo hay dos jugadoras de 16 años. Tres tienen 14 años y el resto 15.
El grupo está conformado por Tiziana Dolce, Alfonsina Salvano, Emilia Pereira, Julieta Andrada, Guadalupe Silva, Julieta Puleri, Irina Senisa, Julieta Soria, Catalina Haedo, Catalina Fernández, Luciana Gianechini y Ana Paula Cardozo, a quienes se integran dos jugadoras de Democrático de Minas como refuerzo: Violeta Liesegang e Inés Medina.
Junto al grupo viajarán las entrenadoras Laura Álvarez, Laura Dibot, Guillermina Soria y el fisioterapeuta Rafael Pereira, así como el gran Ignacio Viera, encargado de comunicación y marketing del club.
