
La sensación fue de oportunidad perdida. El empate 1 a 1 frente a Arabia Saudita en el estreno mundialista dejó sabor amargo en la selección uruguaya, pero puertas adentro del plantel el mensaje fue claro: no hay tiempo para quedarse mirando lo que pasó y la mirada ya está puesta en el próximo desafío.
Tras el partido disputado en el Hard Rock Stadium de Miami, la delegación celeste emprendió el regreso hacia Playa del Carmen, donde tiene instalada su base de operaciones para el Mundial 2026. El viaje transcurrió con normalidad, muy diferente a la odisea vivida en la previa del debut, cuando problemas administrativos vinculados al vuelo dispuesto para trasladar a la selección obligaron a modificar la planificación y retrasaron la llegada a Estados Unidos.

Ahora el escenario es otro. Uruguay ya dejó atrás el estreno y comenzó a preparar el partido que disputará el próximo domingo frente a Cabo Verde, nuevamente en Miami, por la segunda fecha del Grupo H.
Un grupo que quedó completamente abierto
La igualdad ante Arabia Saudita dolió especialmente porque horas antes España tampoco había podido ganar en su presentación e igualó sin goles frente a Cabo Verde.

De esa manera, la primera fecha dejó una situación poco habitual: las cuatro selecciones del Grupo H quedaron igualadas con un punto, por lo que todo sigue abierto de cara a las dos jornadas restantes.
El panorama obliga a Uruguay a sumar de a tres frente a los africanos para llegar con mejores perspectivas al cierre de la serie, cuando deba enfrentar a España en Guadalajara.
La reacción del segundo tiempo
Más allá del resultado, el cuerpo técnico se quedó con aspectos positivos de la segunda mitad.

Después de una primera parte discreta, en la que Arabia Saudita aprovechó un rebote para abrir el marcador, Uruguay cambió radicalmente su imagen tras el descanso. Los ingresos de Juan Manuel Sanabria y Agustín Canobbio le dieron otra movilidad al equipo, Federico Valverde pasó a tener mayor protagonismo por el centro y la Celeste generó situaciones suficientes como para quedarse con la victoria.

Marcelo Bielsa fue autocrítico al analizar el encuentro y reconoció que Uruguay estaba en condiciones de jugar durante todo el partido como lo hizo en el complemento. Para el entrenador, allí estuvo la diferencia entre sumar un punto y quedarse con los tres.
Recuperar y ajustar
El regreso a Playa del Carmen permitirá recuperar energías después de un partido exigente, disputado bajo altas temperaturas y con un importante desgaste físico.

La buena noticia es que no se reportaron nuevas lesiones tras el debut, mientras que continúa la expectativa por la evolución de Ronald Araújo y Giorgian De Arrascaeta, quienes siguen trabajando para volver a estar a disposición del cuerpo técnico en el transcurso del torneo.
Por delante aparecen varios días de trabajo para corregir aspectos futbolísticos, especialmente la falta de contundencia mostrada ante Arabia Saudita, donde Uruguay generó numerosas situaciones pero no logró reflejar esa superioridad en el marcador.

Lo que viene
La próxima presentación de Uruguay será el domingo 21 de junio a las 19 horas de nuestro país, nuevamente en Miami, frente a Cabo Verde.
Posteriormente, la Celeste cerrará su participación en la fase de grupos el 26 de junio ante España, en Guadalajara.

El Mundial recién comienza. Y aunque el empate en el debut dejó una mezcla de bronca y preocupación, en la interna celeste la confianza permanece intacta. Porque el grupo sigue abierto, porque la clasificación depende de sí mismo y porque, más allá del resultado, Uruguay demostró en el segundo tiempo que todavía tiene mucho para decir en esta Copa del Mundo.

