
Paraguay escribió una de las grandes páginas del Mundial 2026 al eliminar a Alemania en los dieciseisavos de final, después de igualar 1 a 1 en los 120 minutos y quedarse con la clasificación por 4 a 3 en la definición por penales.
La Albirroja volvió a mostrar esa mezcla de orden, sacrificio y carácter que la transformó en un rival incómodo para cualquiera. Alemania tuvo más la pelota, manejó largos pasajes del partido y empujó con el peso de su historia, pero Paraguay compitió con una convicción enorme y nunca se salió del libreto.
El equipo sudamericano golpeó primero sobre el cierre del primer tiempo, cuando Julio Enciso apareció para poner el 1 a 0 y hacer crecer la ilusión paraguaya. El gol confirmó que Paraguay no había llegado al partido solo para resistir: también sabía que podía lastimar.
Alemania reaccionó en el complemento y encontró el empate a través de Kai Havertz, que marcó el 1 a 1 y volvió a poner el partido en el terreno que más le convenía al equipo europeo. A partir de ahí, la presión alemana fue en aumento, pero Paraguay sostuvo el resultado con firmeza, defendió cada pelota como si fuera la última y llevó el partido al alargue.
En la prórroga, el desgaste fue evidente. Alemania buscó evitar los penales, Paraguay resistió con todo lo que tenía y el encuentro terminó desembocando en una definición cargada de tensión.
Ahí apareció la fortaleza anímica de la Albirroja. En la tanda, Paraguay tuvo más temple, acertó en los momentos decisivos y terminó imponiéndose por 4 a 3 para dejar por el camino a una potencia mundial. La eliminación de Alemania es uno de los golpes más fuertes de esta fase, pero también una confirmación de lo que viene mostrando el torneo: en el mano a mano, ya no alcanza con la camiseta.
Paraguay, que volvió a un Mundial después de 16 años, ahora se mete entre los 16 mejores y agranda su sueño. No fue una clasificación cualquiera: fue ante Alemania, por penales, después de sufrir, resistir y creer hasta el final. Es la primera vez que los teutones pierden una definición por penales en un Mundial.
El equipo dirigido por Gustavo Alfaro jugará en octavos de final ante el ganador del cruce entre Francia y Suecia. Otro desafío enorme, sí. Pero después de sacar a Alemania, Paraguay ya sabe que en este Mundial no hay imposibles.
