
El sanducero Franco Perochena perdió por nocaut técnico en el tercer asalto frente al argentino Harel “El Mal Educado” Nicodella, en su debut dentro del boxeo a puño limpio.
La pelea fue la quinta de una nutrida cartelera desarrollada en el Antel Arena, en una velada histórica que marcó la llegada del Bare Knuckle Fighting Championship a Uruguay y Sudamérica, y que tendrá como combate principal la presentación de Gastón “Tonga” Reyno.
En medio de un espectáculo con luces, música y una importante puesta en escena, Perochena ingresó al particular ring de la disciplina con vendas azules y toda la confianza para asumir una experiencia totalmente diferente.
El combate estaba pactado a cinco asaltos, dentro de la categoría Semipesado, en las 185 libras.
Perochena tuvo un buen comienzo. El sanducero realizó dos primeros asaltos sólidos, trabajando con tranquilidad y aplicando la estrategia preparada para enfrentar a un rival zurdo. Incluso, por lo mostrado hasta ese momento, daba la sensación de estar arriba en las tarjetas.
Pero apenas comenzado el tercer round llegó la acción que cambió definitivamente la historia.
Nicodella conectó una derecha que impactó directamente sobre el ojo de Perochena. Los nudillos del argentino tocaron del globo ocular y el sanducero se tomó inmediatamente el rostro, evidenciando que no podía continuar normalmente.

Martín Carnevale, reconocido árbitro del boxeo uruguayo, detuvo el combate y decretó la victoria del argentino por nocaut técnico.
El desenlace fue abrupto para Perochena, que hasta ese momento había cumplido una buena actuación en su primera experiencia dentro de una modalidad que se desarrolla sin guantes y con asaltos de dos minutos.
Nicodella llegó al Antel Arena con una pelea previa dentro de la disciplina. El argentino había debutado en marzo con una victoria por nocaut técnico frente a Sergey Shadrichev, también demostrando su poder de definición.
Para el sanducero se trató de una presentación totalmente nueva, luego de haber desarrollado la mayor parte de su carrera en el muay thai, disciplina en la que cerró 2025 como campeón uruguayo, entre otros.
Perochena había llegado a la histórica velada luego de superar un selectivo realizado en Montevideo. Para afrontar el desafío trabajó junto a Álvaro Puchkariov y sumó entrenamientos específicos de boxeo con Emilio Carballo y La Barra Box.
El resultado no fue el esperado, pero el sanducero dejó una buena imagen durante los dos primeros asaltos y sumó una experiencia inédita en uno de los principales escenarios deportivos del país.
Su gran objetivo continúa siendo regresar a Tailandia para seguir entrenando y compitiendo en muay thai, aunque esta vez aceptó el desafío de cambiar las patadas y las rodillas por los puños desnudos, como parte de una noche que quedará en la historia de los deportes de combate en Uruguay.
