Esta vez los resultados no fueron los esperados, pero la experiencia vivida fue espectacular. El balance de la participación de Karen Sanguinet en el Mundial de bochas estilo zerbín, desarrollado en la francesa Macon, es positivo.
“Ganamos solo un partido, el primero con Japón. Después, perdimos”, dijo la sanducera a Chicos las Pelotas.
La competencia tuvo gran nivel. Y hay que tener en cuenta que es una modalidad que por estos lados no se juega, al punto que tanto a Sanguinet como a Valentina Martínez, su compañera de juego, tuvieron que ingeniarse para entrenar durante la preparación dado que no hay canchas disponibles.
“La experiencia fue única. La verdad es que el Mundial de zerbin es muy bravo, hay muchos países con muy buen nivel, pero para nosotros fue hermoso haberlo vivido, y ver a esas máquinas europeas en vivo”, agregó con respecto a lo que fue esta nueva participación internacional, con la que se cierra una temporada fuera de serie en ese ámbito.
Sanguinet reconoció que “en lo personal no anduve bien, tuve puntajes muy bajos y no me acomodé nunca”, pero también pasó raya: “ahora ya está: al menos lo intentamos”.

