El boxeo sanducero sumó a través de los puños de Belkis Olivera el título Latinoamericano en el torneo llevado a cabo en Chile con el aval del Consejo Mundial de Boxeo.
El buen rendimiento de Olivera, que venció a la boliviana Melisa Bascope en semifinales y a la azteca Alexa Becerra en la final por el título de los 60 kilos, llevó a que se comience a pensar en ese salto al profesionalismo.
“Estamos hablando para ver qué hacemos a futuro, porque estamos a un pasito del profesionalismo”, reconoció el entrenador Ricardo López. Pero la realidad dice que seguramente habrá que esperar un poco más.
El primer punto es que no es fácil por estos lados llevar a un pugilista al campo rentado. La inversión que debe realizarse es alta en todo sentido, pero especialmente es imprescindible recorrer un viaje seguro, de aprendizaje y sumando experiencia en el amateurismo. No quemar etapas resulta, especialmente en el boxeo, un aspecto clave.
Pero en el caso de Olivera, más allá de la decisión que tome el equipo en ese sentido, el hecho de haber sido campeona Latinoamericana podría retrasarle esa incursión en el profesionalismo un año.
¿El motivo? El hecho de ser campeona Latinoamericana la clasifica automáticamente para disputar el Mundial amateur, que se desarrollará en octubre del año próximo, en Cancún.
En este caso, competirían todos los representantes que fueron campeones en Chile, así como quienes fueron segundos, de acuerdo a lo que señaló a Chicos las Pelotas el presidente de la Comisión Uruguaya de Boxeo Amateur y Profesional (Cubap), Sergio Márquez.
