Dominique Knüppel y Federico Waksman, hijo de sanduceros, terminaron terceros de la final del campeonato del mundo de regata oceánica en dobles mixtos, que se disputó en la legendaria ciudad de Cowes en la Isla de Wight en Reino Unido.
A bordo de un velero Sun Fast 30 de 9 metros, los uruguayos quedaron terceros de 11 barcos en la final, pudiendo así subirse al podio para recibir la medalla de bronce.

Con viento muy débil y con las fuertes corrientes de la zona la regata fue técnica y complicada, con una duración en torno a las 28 horas. La dupla uruguaya peleó codo a codo hasta las últimas millas con los franceses (primeros) y los ingleses (segundos) que corrían con la ventaja de la localía en el Canal de la Mancha, donde se disputó el campeonato. Dado el escaso viento la dirección de carrera decidió acortar el recorrido, lo que eliminó las chances de remontada de los uruguayos.
Finalizar terceros en un Campeonato Mundial dónde participan un total de 22 equipos de 14 países es una hazaña histórica para la vela oceánica nacional.
Uruguay presentó una candidatura solida: Federico Waksman, quien fue cuarto en el Mundial de 2024, es el mayor exponente de la vela oceánica nacional, único latinoamericano que ha ganadola prestigiosa regata de cruce del Atlántico en solitario Mini Transat, entre otros numerosos logros recientes. Dominique tiene también una larga experiencia en diferentes soportes, habiendo representado a Uruguay en los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 en Nacra 17.

