
Uruguay y Cabo Verde todavía tienen algunos días por delante antes de verse las caras en el Mundial 2026, pero el partido ya comenzó a jugarse fuera de la cancha.
El empate de la Celeste ante Arabia Saudita y el sorprendente 0 a 0 que los africanos le arrancaron a España dejaron el Grupo H completamente abierto, transformando el cruce del próximo domingo en uno de los más atractivos de la segunda fecha.
Y si alguien pensaba que Cabo Verde llegaría a ese encuentro como una selección conformista por el simple hecho de estar disputando su primer Mundial, las declaraciones de sus futbolistas se encargaron de despejar cualquier duda.
«Estamos prontos», afirmó el capitán Roberto Lopes, una de las principales referencias del plantel africano, al analizar el desafío que se viene ante Uruguay.
El equipo que sorprendió a España
Cabo Verde se transformó en una de las revelaciones de la primera fecha. En su debut absoluto en una Copa del Mundo logró neutralizar a España y sumó un empate sin goles que fue celebrado como una victoria por gran parte del ambiente futbolístico internacional.
El conjunto dirigido por Bubista mostró orden, disciplina táctica y una enorme capacidad de sacrificio para contener a una de las selecciones señaladas como candidatas al título.
Ahora buscará repetir la fórmula frente a Uruguay. La actuación ante los españoles dejó en claro que no será un rival sencillo y que tiene argumentos suficientes para complicar a cualquier selección.
Un invicto que Uruguay buscará defender
Más allá del buen momento de los caboverdianos, la historia juega a favor de la Celeste. Uruguay nunca perdió ante selecciones africanas en la historia de los Mundiales.
A lo largo de sus distintas participaciones mundialistas enfrentó a rivales del continente africano en varias oportunidades y siempre logró mantenerse invicto.
Ese antecedente alimenta la confianza de los dirigidos por Marcelo Bielsa, aunque también funciona como una advertencia: las estadísticas sirven de poco cuando rueda la pelota.
Y más aún en un Mundial que ya dejó claro que las diferencias entre las potencias y los llamados equipos emergentes son cada vez menores.
El árbitro ya está definido
Otro dato que comenzó a instalarse en la previa es la designación arbitral. La FIFA confirmó que el encargado de impartir justicia será el noruego Espen Eskas, un juez conocido por el fútbol uruguayo debido a antecedentes en competiciones internacionales donde dirigió a futbolistas celestes.
Eskas integra la nueva generación de árbitros europeos y viene sumando presencias importantes tanto en torneos UEFA como en esta Copa del Mundo.
Un grupo que no permite errores
La igualdad de Uruguay frente a Arabia Saudita y el empate entre España y Cabo Verde dejaron a los cuatro integrantes del Grupo H con un punto al cabo de la primera fecha.
Por eso, cada detalle comienza a adquirir una importancia enorme. Uruguay sabe que necesita mejorar la imagen mostrada durante el primer tiempo de su debut, mientras que Cabo Verde llega fortalecido tras haber protagonizado una de las sorpresas del inicio del torneo.
