Cuando se realiza el sorteo de un Mundial, todas las miradas apuntan a los candidatos de siempre. Argentina, Francia, España, Brasil, Inglaterra o Portugal suelen ocupar los primeros lugares en las apuestas y en los pronósticos.
Sin embargo, la historia demuestra que las Copas del Mundo rara vez se desarrollan según la lógica. Siempre aparecen selecciones capaces de complicar a cualquiera, derribar gigantes y transformar una llave aparentemente sencilla en una pesadilla.
De cara a Estados Unidos, México y Canadá 2026, hay cinco equipos que ningún favorito querrá encontrar en su camino.
Marruecos, el recuerdo que aún duele en Europa
Si algún seleccionado se ganó el respeto del mundo en Qatar 2022 fue Marruecos.
Los africanos eliminaron a Bélgica en fase de grupos, dejaron por el camino a España en octavos de final y posteriormente sacaron a Portugal para convertirse en la primera selección africana en alcanzar una semifinal mundialista.
Lejos de ser una casualidad, Marruecos mantiene la base de aquel plantel y sigue contando con futbolistas de enorme nivel internacional como Achraf Hakimi, Sofyan Amrabat, Nayef Aguerd y Youssef En-Nesyri.
Su orden táctico, su velocidad para atacar los espacios y la confianza adquirida en los últimos años lo convierten en uno de los rivales más incómodos del torneo.
Por lo pronto, compartirá el Grupo C con Haití, Escocia y Brasil.

Uruguay, un equipo que juega a otro ritmo
La Celeste combina la experiencia de futbolistas consolidados con una generación joven que presiona, corre y compite con una intensidad difícil de igualar. Es verdad: por diferentes motivos el combinado ha sufrido más de la cuenta sobre todo a nivel ofensivo, pero la Celeste es la Celeste y nadie quiere tentar a la suerte cruzándose en su camino.,
Federico Valverde atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera, Ronald Araújo es una garantía defensiva cuando está en plenitud física y hay jugadores en mitad de cancha como para generar el juego que el técnico pretende volver a recuperar. La nueva camada encabezada por Manuel Ugarte, Darwin Núñez y Facundo Pellistri, entre otros, pretende hacer historia.
Durante las Eliminatorias Sudamericanas, Uruguay logró imponerse tanto a Argentina como a Brasil, una demostración clara de que puede competir de igual a igual frente a cualquier potencia.
Pero más allá de todo lo que pueda decirse sobre el rendimiento de Uruguay, pocos favoritos elegirían enfrentarse a una selección que parece sentirse cómoda cuando el partido se vuelve físico, intenso y emocional. Argentina, posible rival en una eventual segunda fase, no quiere ni ver enfrente a la Celeste.
Uruguay afrontará el Grupo H con Arabia, Cabo Verde y España.

Japón, la selección que ya no sorprende a nadie
Durante muchos años Japón fue considerado un rival ordenado y disciplinado.
Hoy es mucho más que eso. En Qatar 2022 derrotó nada menos que a Alemania y España durante la fase de grupos, clasificándose en el primer lugar de una de las zonas más complejas de todo el torneo.
La evolución del fútbol japonés es evidente. Cada vez más jugadores compiten en las principales ligas europeas y el equipo ha desarrollado una identidad capaz de mezclar disciplina táctica con velocidad y agresividad ofensiva.
Quien subestime a Japón corre un riesgo enorme. Alemania y España pueden dar fe de ello.
Los nipones jugarán con Suecia, Túnez y Países Bajos en el Grupo F.

Senegal, potencia física y experiencia mundialista
Desde hace varios años Senegal es uno de los seleccionados más sólidos de África. Los Leones de Teranga ya no llegan a los grandes torneos como una sorpresa, sino como un equipo consolidado y acostumbrado a competir.
Sadio Mané continúa siendo la principal referencia, acompañado por futbolistas experimentados como Kalidou Koulibaly y una generación que combina potencia física, velocidad y talento.
Su antecedente más recordado sigue siendo el triunfo sobre Francia en el partido inaugural del Mundial 2002, una de las mayores sorpresas que recuerde la Copa del Mundo.
Pero Senegal ya no vive únicamente de los recuerdos. Tiene argumentos actuales para incomodar a cualquiera.
Los africanos jugarán en el Grupo I con Irak, Noruega y Francia.

Bélgica, demasiado talento para subestimarla
Muchos consideran que la mejor generación de la historia de Bélgica ya quedó atrás. Puede ser cierto. Sin embargo, los Diablos Rojos siguen teniendo futbolistas capaces de cambiar un partido en cualquier momento.
Kevin De Bruyne continúa siendo uno de los mediocampistas más influyentes del planeta, mientras que Jérémy Doku aporta desequilibrio, velocidad y capacidad para romper defensas.
Aunque ya no cuenta con la profundidad de plantel que la llevó al tercer puesto en Rusia 2018, Bélgica conserva suficiente talento como para poner en problemas a cualquier rival en una eliminatoria directa.
Tal vez no figure entre los máximos candidatos al título. Pero ningún favorito celebrará si la encuentra del otro lado en un cruce decisivo.
Los belgas jugarán con Egipto, Nueva Zelanda e Irán en el Grupo G.

Los Mundiales siempre necesitan un invitado inesperado
La historia de las Copas del Mundo está llena de selecciones que rompieron los pronósticos. Croacia fue finalista en Rusia 2018. Marruecos alcanzó las semifinales en Qatar 2022.
Cada Mundial termina encontrando un equipo capaz de desafiar la lógica y alterar todos los cálculos previos. Mientras las luces apuntan a los grandes favoritos, conviene prestar atención a estas selecciones.
Porque muchas veces son ellas las que terminan cambiando el rumbo de la historia.
