La Copa San Miguel bajó el telón y dejó, como siempre, mucho más que resultados: gurises corriendo detrás de la pelota, tribunas con mate en mano y ese clima que solo la Semana de Turismo sabe regalar.
El Estadio Artigas fue escenario durante varios días de una verdadera fiesta del fútbol infantil, con equipos de distintas categorías que le dieron vida a un torneo ya clásico en el calendario. Hubo de todo: partidos apretados, goleadas, lágrimas, risas… y un montón de futuros cracks dejando su huella.
La organización volvió a estar en manos de San Miguel, con el sello de siempre. Y ahí, firme como poste de luz, Rosa Albarenque, motor incansable, referente total del fútbol femenino sanducero y alma de “las miguelitas”, empujando para que todo salga como corresponde.
En lo deportivo, también hubo festejos repartidos:
- En Sub 13 femenino, Boca de Sacra se quedó con el título, seguido por San Miguel.
- En Sub 11 femenino, el festejo fue para San Miguel.
- En la categoría 2014 mixta, Estudiantil gritó campeón y Guarapirú fue segundo.
- En 2015 y 2016, el Selectivo Naranja metió doblete, con Bohemios como escolta en ambas.
- En 2017, otra vez el Selectivo Naranja arriba, con Huracán detrás.
- En 2018, el título fue para Juventud Unida, seguido por Bella Vista.
- En 2019, Estudiantil volvió a festejar, con Barrio Obrero como segundo.
Y para los más chiquitos, la 2020 fue recreativa: sin tablas ni presiones, todos se llevaron su premio. Porque ahí está la esencia, en jugar por jugar.
Se fue otra Copa San Miguel. Quedan las fotos, los recuerdos… y las ganas de que llegue la próxima.
