Juventud de Las Piedras dio una señal clara en la Copa Sudamericana. En el Estadio Centenario, y con la obligación de ganar para no quedar relegado, el equipo pedrense respondió con una actuación contundente: 4-0 ante Academia Puerto Cabello, por la tercera fecha del Grupo B.
El conjunto uruguayo resolvió el partido en un primer tiempo de alta eficacia, en el que cada aproximación terminó marcando diferencias. Desde el inicio impuso ritmo, ocupó campo rival y encontró espacios con facilidad ante un adversario que nunca logró acomodarse.
El marcador se abrió temprano con un gol de Fernando Mimbacas, que apareció en el área para capitalizar la primera llegada clara. Con la ventaja, Juventud ganó confianza y amplió diferencias a través de Leonel Roldán, que definió con precisión tras una jugada colectiva.
Antes del descanso, el propio Mimbacas volvió a convertir, esta vez de penal, para establecer el tercero, y en el cierre del primer tiempo Pablo Lago selló el 4-0 definitivo con una definición que terminó de liquidar el encuentro.
En el complemento, el trámite cambió. Con la ventaja amplia, Juventud optó por administrar, bajar revoluciones y controlar el partido desde la posesión. No hubo necesidad de arriesgar. El objetivo ya estaba cumplido.
El triunfo tiene impacto directo en la tabla y en el ánimo.
Juventud llegaba con un punto en dos partidos y con la presión de no poder fallar. La goleada no solo le permitió sumar de a tres, sino también mejorar su diferencia de gol y reposicionarse en un grupo que mantiene paridad.
