Lo que en noviembre parecía apenas una sobrecarga terminó convirtiéndose en una lesión en la espalda que la obligó a frenar mucho más tiempo del esperado. La recuperación fue larga, hubo incertidumbre y hasta momentos de desmotivación. Pero Martina Rivas volvió a competir y lo hizo a lo grande: fue campeona nacional, rompió récords y selló su clasificación al Sudamericano de levantamiento de potencia.
Sí, la “Chica Maravilla” está de vuelta.
UN AÑO QUE ARRANCÓ CUESTA ARRIBA
El cierre de 2025 estuvo lejos de ser ideal para la deportista sanducera. Aquella molestia física terminó transformándose en una lesión que condicionó buena parte de su preparación para esta temporada.
“Estaba bajoneada, frustrada, porque tenía muchas expectativas para 2026”, contó Rivas a Chicos las Pelotas.
A eso se sumó otro gran cambio en su vida: mudarse a Montevideo para comenzar la carrera de Odontología. Entre estudios, adaptación y recuperación, las dudas sobre cómo respondería físicamente estuvieron siempre presentes.
Por eso, la llegada al Campeonato Nacional estuvo marcada más por la incertidumbre que por la confianza. “No tenía muchas ganas de participar, pero sí quería clasificar al Sudamericano. En las últimas semanas había estado bastante desmotivada”, reconoció.
Sin embargo, todo cambió cuando llegó el momento de competir.
“Disfruté como nunca antes una competencia. Esta vez no sentí esa presión personal que normalmente me hace pasar mal en cada torneo”, explicó.
Y los resultados hablaron por sí solos.
Martina fue campeona nacional en potencia y banca dentro de la categoría Junior hasta 69 kilos, una división nueva y mucho más exigente a nivel internacional. Además, logró el mejor coeficiente Junior del torneo y batió récords Junior y Open en peso muerto, además del récord Junior en banca.
UN NACIONAL INOLVIDABLE
La sanducera llegó al torneo intentando no exigirse demasiado, consciente de que todavía está en pleno regreso tras la lesión.
“No podía ir con expectativas tan altas porque recién estoy volviendo y no quería romperme otra vez. Pero salió todo bien”, resumió.
Además de quedarse con los primeros puestos en su categoría, Martina fue mejorando sus marcas a medida que avanzaba la competencia. Incluso, en el último intento de peso muerto, decidió junto a su entrenador Diego Martini ir por más.
“Le dije a Diego que quería mejorar el total y terminamos metiendo 181 kilos en peso muerto, que fue récord en mi categoría. También salió récord de total en Junior y Open, y récord en pecho. Fue una excelente competencia”, destacó.
Ahora, el gran objetivo pasa por el Campeonato Sudamericano, que se disputará en setiembre en Santiago de Chile. Allí, Rivas buscará seguir creciendo, ya con más confianza y dejando atrás definitivamente el problema físico.
“Quedan varias semanas para trabajar. El objetivo es fortalecer todo lo que pueda, mejorar los movimientos y recuperarme del todo. Esto fue como un nuevo punto de partida, pero tengo mucha confianza”, cerró.
