Los datos fríos dicen que con un tiempo de 57.05 La Sobrina ganó el fin de semana en Maroñas el Clásico Andrés F. Ylla y J.Folle Larreta, con la monta de Ernesto Tonna a lo largo de los 1.000 metros de carrera.
La yegua sanducera, producto del trabajo que realiza en el Hipódromo San Félix, se impuso ante lo mejor del Uruguay. No es la primera vez, sino que hoy es candidata en todo lo que afronta.
Pero rascando un poquito más allá está la pasión del Stud Heroico, el trabajo diario hecho acá, en Paysandú.
“Teníamos la expectativa de que hiciera una buena carrera, porque la trabajamos en Paysandú en los 1.000 metros, relojeando los últimos 700, y había andado notable”, dijo uno de los propietarios de La Sobrina, Marcelo Gardiol.
El resto es conocido. “Hace un tiempo de película, en un clásico, con las mejores yeguas del país, las velocistas. Pero íbamos con expectativa y corrió mejor de lo que esperábamos”, repasó Gardiol.
Quien es propietario de la yegua junto a Ángel Arballo y Aparicio Larrañaga no duda en asegurar que está enamorado de La Sobrina. “Es una yegua soñada y por suerte la tenemos acá. Damos ventajas en los viajes, pero lo lindo es que la podemos disfrutar en Paysandú, donde hizo tres récords (600, 700 y 1.100 metros). Ella tiene un combo de todo: tiene muy buena sangre y la preparación es buena”, reconoció.
Pero no duda un segundo en asegurar que La Sobrina “es de esos caballos que están tocados con la varita mágica, tocados para estas cosas. Es irrepetible, corre bien todas las carreras, hace todo bien, y con cinco años está madura”.
Y se piensa en lo que se viene, en los próximos objetivos. Lo primero que está por delante es “el 6 de enero, correr el clásico GP de Maroñas, sobre 1.000 metros, con caballos de Argentina y Brasil. Corren machos y hembras entreverados, con la lógica ventaja que tiene el macho, pero apuntamos a que llegue lo mejor posible”.
El próximo año, “si seguimos con buena salud, capaz le seguimos la campaña, quizás podría correr algún clásico en Buenos Aires, aunque en lo personal no soy tan afín porque económicamente no es redituable”.
Pero hay algo que no lo cambia nada: La Sobrina es sanducera, cara del Stud Heroico, producto del trabajo de muchas personas que viven del turf.
“Que sea de Paysandú, es todo”, resumió Gardiol. “La tenemos en Paysandú, la disfrutamos, trabaja gente de Paysandú a su alrededor. El 18 de julio ganó en casa entre el barro, y por más que obviamente la gloria y lo económico está en Maroñas, quisimos que La Sobrina se disfrutara en Paysandú, porque somos muy sanduceros y corre con los colores de Paysandú”, remarcó.
Mirá el carrerón de La Sobrina para quedarse el sábado con el clásico en Maroñas:

