La séptima etapa de la Vuelta Ciclista del Uruguay ofreció este miércoles una jornada clave, dividida en dos partes bien distintas: por la mañana, un tramo exigente de 85 kilómetros entre Melo y Río Branco; por la tarde, la siempre determinante contrarreloj individual en Lago Merín. Y si bien hubo festejo repartido, el gran ganador del día terminó siendo el líder de la general, Lucas Gaday.
La jornada comenzó temprano con un recorrido duro por Ruta 26, plagado de repechos y subibajas que rápidamente seleccionaron la carrera. Cuatro hombres se cortaron del pelotón y armaron una fuga interesante: Anderson Maldonado (Náutico), Ignacio Maldonado (Armonía), el brasileño Bruno Martin (Swift) y el argentino Lisandro Bravo (Cerro Largo).
El movimiento tenía lógica: los tres primeros buscaban descontar tiempo en la general, mientras que Bravo jugó con inteligencia, sin colaborar en el ritmo del grupo. Detrás, el pelotón reguló diferencias bajo el control de Dolores Cycles —equipo del malla oro—, Alas Rojas y el propio Cerro Largo.
La escapada llegó a sacar casi tres minutos de ventaja, pero nunca tuvo margen total. En Río Branco, la definición fue tal como se preveía: con más resto físico, Bravo aceleró en el cierre y se quedó con la media etapa. Anderson Maldonado fue segundo, Ignacio Maldonado tercero y Martin terminó cuarto, mientras que el pelotón arribó a 52 segundos.
Pero lo más pesado del día estaba guardado para la tarde.
En Lago Merín, la contrarreloj individual de 19,4 kilómetros terminó de sacudir la clasificación general. Allí apareció con fuerza Roderyck Asconeguy (Dolores Cycles), que voló sobre el trazado llano y marcó un tiempo de 22:36,42 para quedarse con la victoria.
Detrás llegaron el brasileño João Pedro Rossi (22:56,85) y Agustín Alonso (23:00,91), completando el podio de la crono.
Sin embargo, el gran golpe lo dio Gaday. El argentino, líder de la general, fue quinto en la etapa con 23:32,55, pero le alcanzó para estirar diferencias con sus principales perseguidores. Alejandro Quilci (Alas Rojas) marcó 23:48,11, mientras que Pablo Bonilla (Náutico) se fue a 24:04,19.
Con estos resultados, la clasificación general quedó con Gaday firme en la cima, ahora con 26 segundos de ventaja sobre Quilci y 41 sobre Bonilla. Más atrás aparece Ignacio Maldonado, ya a más de dos minutos y medio.

Fue un miércoles de desgaste total, de estrategia y piernas. La Vuelta entró en terreno decisivo, y Gaday dejó claro que no está dispuesto a soltar la malla oro tan fácilmente.
Mañana continuará la Vuelta con la disputa de la octava etapa, que unirá a Cebollatí con Rocha sobre 168,2 kilómetros.

