POR IGNACIO MAZZILLI. Liverpool dejó una sensación clara en su estreno continental: compitió, sostuvo el partido y estuvo en juego hasta el último minuto. Pero en la Copa, los detalles pesan. Independiente Medellín golpeó en el cierre y se llevó un triunfo 2-1 en el Parque Viera, anoche en la ida de la segunda fase previa de la Libertadores.
Fue un partido cerrado, intenso y de alta tensión competitiva. La serie quedó abierta, pero con ventaja colombiana.
El primer tiempo se jugó con equilibrio. Liverpool intentó controlar el ritmo desde el orden táctico, mientras Medellín apostó a la transición y al juego directo. Ninguno logró romper el bloque rival y el descanso llegó sin goles.
El partido se abrió en el complemento. A los 52 minutos, Francisco Fydriszewski puso en ventaja a la visita. Liverpool reaccionó con carácter y encontró el empate a los 64, cuando Santiago Strasorier ganó por arriba y marcó el 1-1. El negriazul empujó, sostuvo intensidad y mantuvo el partido abierto.
Pero la Libertadores no perdona. En tiempo de descuento, Hayen Palacios conectó de cabeza tras revisión del VAR y selló el 2-1 para Medellín. Gol tardío, golpe duro y ventaja visitante para la vuelta.
La eliminatoria se define en Medellín y el margen es corto. El equipo uruguayo deberá buscar resultado en Colombia, sostener su orden competitivo y corregir detalles en las áreas, donde se deciden estas series.
La Libertadores es así: exige competir, resistir y resolver. Liverpool lo hizo por momentos. Ahora necesita hacerlo durante toda la serie.

