El ciclismo uruguayo juvenil inicia una nueva etapa con el sanducero Agustín Margalef al frente de la selección, y lo hace nada menos que con un desafío inmediato: los Juegos Sudamericanos Juveniles de Panamá, hacia donde viajaron hoy el entrenador y los siete ciclistas convocados, entre ellos la sanducera Sol Mockford.
El nuevo DT asume con poco tiempo de trabajo, pero con un diagnóstico claro y varias ideas sobre la mesa. “Me propusieron hace un mes y medio el cargo, e hicimos una concentración en Paso Severino hace tres semanas. Ahí conocí a los chiquilines”, contó, dejando en evidencia lo reciente del proceso.
En ese contexto, explicó cuál fue su rol en esta primera etapa: “Uno es seleccionador, ver cuáles son los que mejor estén, que mejor nivel tengan, y ponerme al tanto con los entrenadores por si hay que ajustar algo, esto pensando en lo de Panamá”.
Más allá de lo inmediato, Margalef tiene claro hacia dónde quiere ir. “Lo que me motivó mucho es poder sumar para formar chiquilines, quiero un proceso a largo plazo”, aseguró. Y fue más allá al marcar una de las principales falencias: “A los Junior se les da muy poca bolilla, porque salen del Codecam y hay un puente y muchos quedan en el camino”.
El entrenador entiende que ahí está la clave del crecimiento. “Hay que poner la mirada en esa edad, en la que hay que buscarles motivación para profesionalizarse”, remarcó, apostando a cambiar la lógica de trabajo.
En esa línea, adelantó que ya se comenzó a mover una estructura diferente: “Se armó un equipo multidisciplinario porque todo cambió. No podemos trabajar como lo hacíamos antes”. Ese equipo contará con especialistas en distintas áreas para acompañar el desarrollo de los ciclistas: el deportólogo Jorge Pinazzo, el sicólogo Sebastián Margaleff y el preparador físico Cristian Correa.
Además, proyecta una forma de trabajo más integral: “La idea que tenemos es empezar a hacer campamentos de entrenamiento para pulir a los chiquilines, enseñarles, capacitarlos y trabajar en los aspectos que se necesita”.
Pensando en el viaje a Panamá, Margalef también dejó su visión deportiva: “Van a llegar en muy buena forma. Los varones corrieron las 500 Millas y están muy motivados. Las chicas están preparadas, con varias carreras”.
Si bien reconoció que no llegan en condiciones ideales por la falta de un proceso internacional previo, se mostró confiado: “No están a tope, pero van a llegar bien y veremos cómo se desenvuelven allá, con las condiciones climáticas. Pero vamos con lindas opciones”.
Por último, dejó en claro cuál será su objetivo central al frente del grupo: “Hay que motivarlos, generarles interés, ponerlos en el lugar, acompañarlos, guiarlos, hacerlos sentir selección nacional como tiene que ser”.
Así, con renovación en el banco y con una sanducera como parte del plantel, Uruguay se prepara para competir en Panamá, pero también para empezar a construir un nuevo camino en el ciclismo juvenil.
