
Francia encontró en un penal de Kylian Mbappé la llave para abrir un partido que durante más de una hora se le presentó cerrado y frustrante. Con un ajustado triunfo por 1-0 sobre Paraguay en el Lincoln Financial Field de Filadelfia, el conjunto de Didier Deschamps avanzó a los cuartos de final del Mundial, donde se enfrentará a Marruecos.
La selección paraguaya volvió a competir por encima de los pronósticos. Después de la histórica eliminación de Alemania en los octavos de final, el equipo dirigido por Gustavo Alfaro planteó otro encuentro de enorme disciplina táctica, reduciendo espacios y obligando a Francia a monopolizar la posesión sin encontrar profundidad. Durante el primer tiempo, el dominio francés fue absoluto con el balón, pero prácticamente estéril: ninguno de los dos equipos consiguió rematar con verdadero peligro al arco rival.
El panorama cambió tras el descanso. Francia aumentó el ritmo y empezó a encontrar grietas en la última línea paraguaya. Orlando Gill volvió a convertirse en figura con intervenciones decisivas, mientras la defensa sudamericana resistía el creciente asedio europeo.
La jugada decisiva llegó a los 70 minutos. Désiré Doué encaró dentro del área y fue derribado por Diego Gómez. Tras la revisión del VAR, el árbitro sancionó penal. Mbappé asumió la responsabilidad y definió con serenidad para engañar a Gill y marcar el único gol de la noche. Fue el séptimo tanto del capitán francés en el torneo, con el que alcanzó la cima de la tabla de goleadores.
Lejos de derrumbarse, Paraguay mantuvo la compostura e intentó empujar en los minutos finales, aunque nunca logró generar ocasiones suficientes para inquietar a Mike Maignan. Francia administró la ventaja con oficio y todavía estuvo más cerca del segundo gol que de sufrir el empate, aunque se encontró repetidamente con las respuestas de Gill, una de las grandes figuras del encuentro.
La eliminación no borra el excelente Mundial de la Albirroja. El equipo de Alfaro volvió a instalarse entre los mejores del torneo después de 16 años y dejó una imagen competitiva frente a una de las principales candidatas al título. Francia, en cambio, continúa su camino hacia un nuevo campeonato del mundo con la eficacia de Mbappé como principal argumento y ya piensa en un exigente cruce de cuartos de final frente a Marruecos.
