La situación en el fútbol sanducero sigue sumando capítulos, y esta vez con un foco especialmente sensible: los jugadores más jóvenes. Claudia Bandera, dirigente de Queguay FC, denunció que el club no solo fue privado de su derecho a voto en la Asamblea, sino que ahora directamente se le impide competir en el ámbito de la Liga, en la categoría Sub 20.
El planteo se dio en medio de la espera realizada esta noche frente a la Liga de representantes de 13 instituciones que vienen denunciando irregularidades tras lo que consideran una Asamblea electoral viciada de nulidad. Estos clubes, alineados a la candidatura de Juliet Irisarri —quien se presentó junto a Nelson Mazor, actual presidente en funciones—, no fueron recibidos por las autoridades.
Según relató Bandera, fue el vicepresidente Jhon Cáceres quien salió a dialogar, aunque sin brindar respuestas concretas. “Nos dijo que la situación de Queguay estaba en evaluación, pero no nos dieron ninguna certeza. Suponemos que no vamos a estar en las próximas grillas de Sub 20”, señaló.
La dirigente fue más allá y describió un escenario que, a su entender, es aún más grave que lo ocurrido en la Asamblea. “Ahí nos negaron el derecho a voto; ahora ni siquiera nos dejan participar en las competencias. Y de todo nos enteramos extraoficialmente”, afirmó. Incluso aseguró que desde la Liga se le comunicó que existe una orden de no enviarle ningún tipo de información al club “hasta nuevo aviso”, algo que, según indicó, tiene registrado.
Bandera también cuestionó la falta de comunicación institucional. “A partir de ahí, comunicarse es imposible. Envié una nota para generar una reunión y hoy entramos tres veces a la sede: nos dijeron que Manzor no estaba”, explicó.
En cuanto a los argumentos reglamentarios, la dirigente puso en duda los criterios aplicados. Recordó que Queguay FC fue debidamente inscripto, lo que —según entiende— habilita su participación plena en la Liga. Además, comparó su situación con la de otros clubes: “Desde 2019 tenemos la Personería Jurídica en trámite, mientras que Piedras Coloradas la tiene en trámite desde 2017 y sí los dejaron votar. Trataron de desafectar a las instituciones que iban a votar a la otra candidata”.
Pero más allá del conflicto dirigencial, el impacto deportivo y social aparece como el punto más delicado. “Hay un club con 60 chicos que quedan en el aire, que no tienen culpa. No es lo mismo que no te habiliten al inicio del año, a que te dejen competir y a los tres meses te saquen todo derecho”, remarcó.
En ese sentido, subrayó la importancia del fútbol en Lorenzo Geyres: “Es el único deporte organizado a nivel local. Hay un club de niños y está Queguay FC con mayores, Sub 20 e incluso hemos tenido femenino. Esto deja a muchos gurises desamparados”.
Para Bandera, la situación no responde a criterios claros. “Esto es un capricho. Si con Piedras Coloradas estamos en la misma situación legal, no entendemos por qué nosotros no podemos participar. Hay algo que no cierra”, sentenció.
El conflicto, lejos de encaminarse, suma tensión y deja en evidencia un escenario complejo, donde las disputas institucionales terminan impactando directamente en quienes menos tienen que ver: los jugadores. Los 13 clubes realizaron su denuncia ante el Ministerio de Educación y Cultura, planteando la nulidad de las elecciones. Y, mientras, el Consejo Directivo Central se asesora con profesionales para ver qué pasos dar.
