Peñarol empató 1-1 ante Platense en el Estadio Ciudad de Vicente López y sigue sin sumar de a tres en la Copa Libertadores luego de cuatro fechas disputadas. El Carbonero llegó a Argentina con la obligación de ganar y se volvió con un punto que no soluciona nada. La clasificación a octavos de final es, a esta altura, casi un milagro.
Platense mostró mayores ideas en el último tercio de la cancha pero carecieron de eficacia, mientras que el Carbonero tuvo solo una jugada de peligro y no la desaprovechó. A los 28 minutos, Facundo Batista se inventó un remate de media vuelta desde el borde del área que pasó por encima de Borgogno y selló el 1-0. Un gol de los que no se fabrican: pelota en el aire, media vuelta y red. Lo mejor del Manya en toda la noche.
La ventaja duró once minutos. Agustín Lagos empató para el local a los 39 minutos con un derechazo desde el costado derecho del área que, al desviarse levemente en un defensor, tomó altura y se hizo inatajable para Washington Aguerre. El dueño de casa estuvo a centímetros de darlo vuelta antes del descanso, porque estrelló un disparo al palo en los instantes finales de la etapa. Peñarol se salvó de milagro de irse al descanso perdiendo.
En el segundo tiempo, el guión no mejoró para el Carbonero. Platense jugó a ganar y lo buscó con córners y pelotas al área, mientras que Peñarol procuró agarrar a la defensa rival desestabilizada con transiciones rápidas. Diego Aguirre quemó las naves sobre el final: sacó a Leandro Umpiérrez, que hizo un correcto partido intentando generar con muy poco acompañamiento, e ingresó a Abel Hernández. La Joya tuvo su chance pero Borgogno se la ahogó. No hubo más goles.
La tabla del Grupo E resume la situación complicada del manya. Corinthians lidera con diez puntos en cuatro partidos, Platense es segundo con seis unidades en tres encuentros, Santa Fe es tercero con dos puntos y Peñarol es último con apenas dos unidades. El aurinegro necesita ganar los dos partidos que le restan y esperar una catarata de resultados favorables.
