Buena jornada de guanteo se disfrutó ayer en el exParador Angelina, donde funciona la Secretaría de la Juventud, organizada en este caso por la escuela departamental de boxeo que orienta Guillermo Portillo.
La tarde fue por demás interesante, con muy buen marco de público acompañando a los púgiles, que se mostraron en acción, cruzándose con boxeadores de otras academias.

Fueron varias las escuelas representadas en la etapa, aunque hubo que reprogramar algunos enfrentamientos dado que algunos de los boxeadores confirmados finalmente no fueron de la partida.
Este tipo de instancias sirve y mucho para los jóvenes que están incursionando en el boxeo, muchos de los cuales comienzan a transitar el camino del amateurismo y otros con un recorrido de varios combates.
La idea de mostrarse, de enfrentarse a un rival que no se conoce, la posibilidad de poner en práctica lo que se ha aprendido y especialmente la de sumar experiencia, resulta clave.

Esta fue la segunda propuesta en pocos días, luego de lo que fuera la iniciativa de La Barra Box en el Club Remeros.
Eso sí: la necesidad de contar con un cuadrilátero de medidas oficiales para este tipo de actividades resulta clave, para que la experiencia sea totalmente provechosa.
