La nadadora sanducera Pilar Cañedo cerró su participación en el Mundial de aguas abiertas disputando la prueba de los 3k nocaut sprint, una nueva modalidad estrenada el pasado año en el Mundial Juvenil.
En primera instancia se disputaron dos series de 1.500 metros, clasificando 20 deportistas para las semis de 1.000 metros, para que solo 10 accedieran a la final de 500 metros, completando así la distancia de los 3 kilómetros.
En la Serie 1, ganada por la italiana Ginevra Taddeucci con 18:09.70, la sanducera llegó en el puesto 40 entre 56 deportistas, con un tiempo de 19:20.80.
Así, Cañedo cerró su participación en la competencia que se desarrolló en Singapur.
Solo las 10 primeras de cada una de las dos series accedían a las semifinales de 1.000 metros, y las 10 mejores de esta instancia disputaron la final sobre 500 metros, que fue ganada por la japonesa Ichika Kajimoto con 6:19:90, seguida por Taddeucci con 6:21.90, en tanto compartieron el bronce con 6:23.10 la australiana Moesha Jhonson y la húngara Bettiana Fabian.
El balance de la sanducera es más que positivo, teniendo en cuenta que con solo 20 años se transformó en la primera uruguaya en culminar la prueba de los 10 kilómetros, en medio de un calor insoportable y condiciones complicadas.
Sin entrenador, sin equipo médico ni fisioterapeuta, Cañedo se las arregló para sellar con nota su primera participación mundialista, aguardando que el apoyo necesario para poder seguir sumando experiencia de otra manera. Pero con solo 20 años, la sanducera mostró que está hecha de buena madera.
