Sergio Bianchini no para. El nadador sanducero, radicado en Suiza, sigue queriendo hacer de las suyas. Como cuando se tiró en el Mundial de aguas heladas, o como cuando recorrió el contorno del lago Léman, ubicado entre Francia y Suiza.
Cabe recordar que marzo de este año el nadador sanducero logró la medalla de bronce en los 50 metros libre y de plata en los 100 y 200 metros libre en el Mundial de Aguas Heladas desarrollado en Estonia, nadando con una temperatura de 1,5 grados.
Bianchini sigue sumando desafíos y ahora tiene en mente volver al Léman para nadar, entre el 29 y el 31 de julio (siempre dependiendo del estado del tiempo), 30 kilómetros en estas frías aguas. ¿Por qué estas “locuras”? Siempre con motivos solidarios.
“Va a ser una doble travesía del ancho del lago, uniendo Suiza y Francia, con el objetivo de recaudar dinero para la asociación PEAK, esta asociación que propone la actividad física para jóvenes y adultos que han terminado con la quimioterapia después de haber vencido el cáncer”, explicó hoy a Chicos las Pelotas.
Según indicó, esta nueva aventura será financiada por EMS FOYER ST PAUL, su lugar de trabajo, y la guardería para niños “AU P’TIT TRAIN ”, en la que su hermana Claudia se desempeña como directora.
Como es de esperar, y sucede en cada locura de Sergio, estará será asistido por miembros de su grupo de nado en aguas heladas que creó hace ya muchos años, y que lo acompañan habitualmente.
Bianchini prepara una nueva aventura. Una nueva locura, de esas lindas, que le permiten cada vez que se tira al agua salir con muchísimo frío, pero con una satisfacción enorme y el corazón caliente.
Abajo, parte del equipo: Philippe Gilleron, Sergio Bianchini, Béatrice De Polo y Jean Paul Bovey.

