Ciro Pérez la rompió en el Mundial de ruta, siendo 24° en la prueba destinada a los Sub 23. En Ruanda, el ciclista sanducero dejó en claro que sigue creciendo sostenidamente desde su llegada al Mg.K Vis, el equipo italiano que lo cobijó y que solventó todos los gastos para que pudiera ser de la partida en la cita, vistiendo la camiseta celeste.
La prueba fue tan complicada, que llegaron menos ciclistas de los que abandonaron.
“Fue durísimo. Más duro de lo que pensaba; de lo que todos pensaban. La altura se sintió mucho, el calor, la humedad…”, dijo Pérez tras la competencia en diálogo con Chicos las Pelotas.
Ciro fue el único ciclista uruguayo en competencia, justamente porque su equipo se hizo cargo de los costos. Y corriendo solo, “mi táctica fue simple, tratar de salvar la mayor cantidad de energía durante todo el día, ir lo más quieto posible y guardar para el final, porque iba a ser una carrera de desgaste”.
“En el final, cuando se arrancó a acelerar, fue sobrevivir. Una pena que no pude seguir a los que se fueron, primero seis y después un grupo de 12, y quedé en el tercer grupo que también era de 12. Pero di todo lo que tenía. No podría haber hecho más”, agregó.
Pérez ya piensa en lo que se viene. Y también repasa la evolución mostrada en estos años. “El año que viene veremos de apuntar a estar entre los 10 mejores, o algo más grande. Ahora el objetivo era estar entre los 20; quedé cerca, pero estoy conforme porque no hubiese cambiado nada: si la carrera fuera hoy, no cambiaría nada. Fue cuestión de piernas, de poder seguir a esos buenos. Pero la evolución desde el año pasado es clara: quedé 56° y ahora 24°, y el nivel es el mismo, con todos los mejores”, repasó.
Ciro está “contento y motivado” en el cierre de la temporada. “Quedan dos o tres semanas por delante, y lo que encararé dependerá de cómo me sienta, porque ya se siente el cansancio”, explicó. Pero sabe que el martes vuelve a competir en Italia, y también el domingo.
