En los primeros 12 días de enero se constataron cinco ahogamientos en niños y niñas menores de 5 años, uno de los cuales fue fatal, y todos ocurrieron en piscinas.
Es necesario dimensionar el riesgo de los ahogamientos no fatales. Los ahogamientos no fatales requieren con frecuencia internación en CTI y pueden dejar secuelas severas.
El ahogamiento es 100% evitable. Ante esta situación, la Mesa Interinstitucional de Seguridad Acuática (MISA) insta y recomienda extremar las medidas de prevención y cuidado, especialmente en el hogar e instalaciones acuáticas sin supervisión de guardavidas.
– Supervisión atenta, capaz y permanente a cargo de una persona adulta.
– En el agua los niños deben estar al alcance del brazo.
– Si el niño se pierde, buscarlo primero en el agua.
– Restringir mediante vallado y portón de seguridad el acceso a piscinas u otros cuerpos de agua.
– Vaciar piscinas pequeñas o recipientes con agua.
– El chaleco salvavidas es un elemento de seguridad que no sustituye la supervisión, Debe estar homologado y ser adecuado para el tamaño del niño.
– Alitas, panchos o aros inflables no son elementos de seguridad.
– Bañarse exclusivamente en zonas o instalaciones acuáticas en las que haya servicio de guardavidas y respetar las señalizaciones.
– En caso de emergencia, siempre solicitar ayuda a los profesionales (guardavidas o 911). Evite ponerse en riesgo.
– Iniciar inmediatamente el Soporte Vital Básico, si es posible retirar al niño del agua con seguridad.
– Los niños son siempre vulnerables frente al ahogamiento, aún sabiendo nadar.
