Millonarios venció 4-2 a Boston River en el Estadio Centenario en un partido complejo que los colombianos terminaron remontando con carácter. El Sastre estuvo dos veces adelante en el marcador, dos veces cerca de un resultado histórico, y las dos veces vio cómo el Embajador lo borraba del mapa. La Copa Sudamericana terminó esta noche para el equipo de Barrio Bolívar.
El inicio fue prometedor para los locales. Boston River abrió el marcador al minuto 18 con un cabezazo de Marcelo Hornos , en una jugada que hizo vibrar al Centenario y que parecía anunciar que el guión podía ser diferente. Millonarios ya había mostrado sus intenciones con múltiples disparos y un remate al poste de David Silva, además de una polémica decisión del VAR que anuló un posible penal a su favor en el minuto 11. El 1-0 al descanso era justo y tenía el sabor de lo posible.
El segundo tiempo cambió todo. La insistencia de Millonarios rindió frutos al minuto 50, cuando Rodrigo Contreras convirtió un penal para igualar el marcador. Boston River no se rindió: Yair González devolvió la ventaja al Sastre en el minuto 75 y el Centenario volvió a creer. Fue el momento más alto de la noche para los uruguayos. Duró diez minutos.
Ahí apareció Contreras para romper el sueño. El delantero argentino firmó su doblete al minuto 85 para poner a Millonarios por delante por primera vez en el partido. El golpe final llegó en el tiempo añadido, con Beckham Castro sellando el 4-2 definitivo pasado los 90 minutos con asistencia de Julián Ángulo. La remontada fue completa y contundente.
Boston River despide su primera fase de grupos continental con la cabeza en alto por haberla disputado, pero con la certeza de que el salto de calidad para competir en este nivel todavía está pendiente.
