La selección uruguaya recibió una noticia preocupante en plena preparación para el Mundial, luego de que se confirmara la lesión muscular de Giorgian de Arrascaeta durante los entrenamientos que el plantel realiza de cara al debut en la Copa del Mundo.
La Asociación Uruguaya de Fútbol informó este miércoles que el volante sufrió un desgarro en el gemelo tras sentir molestias en la práctica matutina del martes. A pesar del diagnóstico, la sanidad celeste entiende que los tiempos de recuperación no descartan su participación en el torneo, por lo que Marcelo Bielsa decidió mantenerlo dentro de la convocatoria.
Según se estima, la recuperación demandará alrededor de un mes, un plazo que coincide prácticamente con el tiempo que resta para el inicio de la fase eliminatoria del Mundial. Por ese motivo, el cuerpo técnico optó por esperar al futbolista en lugar de convocar a un reemplazante.
La situación representa un nuevo contratiempo para el mediocampista, que ya venía trabajando de manera diferenciada desde su llegada a la selección. De Arrascaeta aún transitaba la recuperación de la fractura de clavícula sufrida el pasado 29 de abril defendiendo a Flamengo, por lo que entrenaba sin participar de ejercicios con oposición o contacto físico.
El propio Bielsa había señalado días atrás que el número 10 evolucionaba favorablemente y que estaba muy cerca de alcanzar su mejor condición física para el debut mundialista, aunque reconocía que llegaría con lo justo en cuanto a ritmo de competencia.
La nueva lesión cambia por completo el panorama y deja prácticamente descartada su presencia durante la fase de grupos. Ahora, el objetivo será recuperarse a tiempo para estar disponible en una eventual clasificación de Uruguay a los dieciseisavos de final.
De concretarse ese escenario, De Arrascaeta podría volver a jugar oficialmente después de casi dos meses de inactividad, un desafío importante para uno de los futbolistas llamados a ser determinantes en el funcionamiento ofensivo de la Celeste.
