
El sueño que llevó a Michael Bassadone hasta Tailandia continúa sumando capítulos. A poco más de dos semanas de haber llegado a la cuna del Muay Thai, el peleador sanducero sigue inmerso en una intensa rutina de entrenamientos y ya tiene confirmada una nueva presentación antes de emprender el regreso a Uruguay.
Bassadone se encuentra acompañado por su entrenador Ignacio Valdez y por Margarita Maqueira, completando una experiencia que considera clave para su crecimiento deportivo y personal.
«Arrancamos la tercera semana cansados, pero contentos», contó a Chicos las Pelotas desde Phuket, donde actualmente entrena en el reconocido gimnasio Simbi luego de haber trabajado durante la primera semana en Pattaya.
Entrenamientos de máxima exigencia
El sanducero explicó que las jornadas son exigentes y que el ritmo de trabajo se siente especialmente por la intensidad y la repetición de los entrenamientos.
«Estamos haciendo dos turnos diarios de pads, bolsa, clinch y preparación física. No hay mucha diferencia con lo que entrenamos en Uruguay, pero acá prácticamente tenés un entrenador para cada uno. Te observan cuando hacés sombra, cuando trabajás en bolsa, y los pads son muy intensivos», relató.
Bassadone aseguró que la principal diferencia pasa por el volumen y la exigencia acumulada. «Meter doble horario de lo mismo todos los días se hace cansador, sobre todo por la adaptación. Pero ahora, arrancando la tercera semana, ya estamos con otra cabeza», señaló.
Peleas confirmadas
Dentro de la planificación establecida para el viaje, tanto Bassadone como Valdez tendrán actividad competitiva.
El entrenador del Team Valdez peleará este viernes en el Rawai Stadium, uno de los escenarios tradicionales del sur de Tailandia.
Por su parte, el sanducero volverá a subir al ring el próximo 27 de junio en el propio Simbi, cerrando de esa manera una experiencia que calificó como muy positiva.
«Estamos tranquilos y preparados para culminar este viaje de la mejor manera», comentó.
Soñando con los grandes escenarios
Más allá de los entrenamientos y las peleas, la estadía también le permitió conocer algunos de los escenarios más emblemáticos del Muay Thai profesional.
Entre ellos aparece el histórico Rajadamnern Stadium de Bangkok, considerado uno de los templos mundiales de la disciplina y sede habitual de los eventos de RWS (Rajadamnern World Series).

«Conocí estadios que son un sueño. Esperemos poder pelear ahí en algún momento», expresó.
La frase refleja claramente cuál sigue siendo el objetivo del sanducero, que antes de partir hacia Asia había dejado en claro que aspira a seguir creciendo hasta llegar a las grandes ligas del deporte.
Mientras continúa acumulando experiencia en la tierra donde nació el Muay Thai, Bassadone sigue dando pasos importantes en una carrera que no deja de crecer y que hoy lo tiene entrenando y compitiendo junto a algunos de los mejores exponentes del mundo.
