Schmid abrió el marcador, Olwan igualó con un golazo histórico para los jordanos, y un autogol más un penal de Arnautovic en el alargue le dieron el triunfo a los austríacos en Santa Clara. Jordania jugó de igual a igual ante un rival de jerarquía superior.
El equipo dirigido por Ralf Rangnick se puso en ventaja con un golazo de Romano Schmid al minuto 21, luego de que el volante conectara un potente disparo desde fuera del área, inatajable para el arquero Abu Laila. Era el guion esperado: Austria, favorita, golpeando primero.
Pero Jordania no vino a hacer bulto. Los asiáticos apostaron por un bloque defensivo sólido y contragolpes liderados por Al Tamari y Olwan, y esa paciencia tuvo premio apenas comenzado el complemento. Al minuto 49, el extremo Ali Olwan encontró una carretera por la banda izquierda, llegó al área y recortó al defensor Lienhart para definir con un gol de pintura, el primero de la historia de Jordania en una Copa del Mundo.
El partido se puso parejo y la igualdad se sostuvo durante más de veinte minutos, hasta que la fortuna le dio la espalda a los jordanos. Un gol en contra de Yazan Al Arab al minuto 76, tras un córner, inclinó la balanza para los europeos. Jordania, que hasta ahí había jugado de igual a igual, sintió el golpe.
El cierre llegó ya en el alargue. El árbitro marcó penal por mano de Saleem Obaid, y Marko Arnautovic, delantero del Inter, se hizo cargo de la ejecución al minuto 102 y selló el 3-1 definitivo con un remate seco de derecha al palo opuesto del arquero.
Con este resultado, Austria quedó con tres unidades en la zona, igual que Argentina, que en el primer turno había goleado 3-0 a Argelia. Para Jordania, que llegaba de cuatro partidos sin ganar en la previa, con derrotas ante Suiza (5-1) y Colombia (2-0), el resultado duele, pero el nivel mostrado deja una base sobre la cual construir. En la próxima fecha, los europeos chocarán en Dallas ante los campeones del mundo.
