
Jacinto Rivero tiene por delante uno de los mayores desafíos de su extensa carrera como ultramaratonista. El sanducero competirá desde el próximo 17 de setiembre en los 1.000 Km Brasil, una prueba que se desarrollará durante un máximo de diez días en São Lourenço, en el estado de Minas Gerais.
La competencia tendrá como escenario el Parque das Águas, uno de los lugares más conocidos de la ciudad brasileña. Los participantes correrán en un circuito de 1,5 kilómetros ubicado alrededor de un lago. Para alcanzar la distancia total deberán completar unas 667 vueltas.
La largada será el 17 de setiembre a la hora 6 y la actividad podrá extenderse diariamente hasta la medianoche. Los corredores tendrán 18 horas para avanzar, pero estarán obligados a detenerse durante las seis horas restantes.
“Se corre desde las 6 hasta las 00. Son 18 horas y te obligan a parar seis horas”, explicó Rivero a Chicos las Pelotas.
La prueba finalizará el 26 de setiembre. El ganador será el atleta que complete los 1.000 kilómetros en el menor tiempo, siempre dentro del límite establecido de diez días. La organización también ofrece competencias de 50, 100 y 500 kilómetros.
Para poder anotarse en la distancia principal, cada corredor debe demostrar que completó anteriormente una prueba oficial de al menos 150 kilómetros. La participación está limitada a 30 atletas.
Rivero se encuentra en la etapa más exigente de su preparación. Faltan cerca de ocho semanas para la largada y el objetivo actual es llegar al mayor volumen de kilómetros antes de comenzar a reducir el trabajo.
“Por ahora sigo con el entrenamiento para setiembre. Estoy llegando al pico más alto en cuanto a volumen de kilómetros semanales, para luego comenzar a bajar de forma progresiva durante las últimas cuatro semanas, más o menos”, señaló.
En estos días, el ultramaratonista intenta sostener una carga de entre 140 y 160 kilómetros por semana. El entrenamiento no apunta solamente a sumar distancia. También busca preparar al cuerpo para continuar avanzando cuando el cansancio y el dolor comiencen a aparecer.
“Ahora estoy tratando de sostener entre 140 y 160 kilómetros semanales, entrenando más bien la fatiga muscular, que seguro será durísima y dolorosa”, comentó.
En una prueba de estas características, correr rápido no es lo más importante. Cada atleta debe encontrar un ritmo que pueda sostener durante varios días, además de organizar las pausas, el descanso, la alimentación y la recuperación.
Rivero deberá recorrer un promedio de 100 kilómetros por día para completar el desafío dentro del plazo máximo. Pero la estrategia puede cambiar durante la competencia: podrá avanzar más durante algunas jornadas y reducir el esfuerzo en otras, según cómo responda su cuerpo.
Los 1.000 Km Brasil son presentados por sus organizadores como la mayor ultramaratón de Sudamérica. En la edición realizada en 2024, el brasileño Vinícius Nonato Miranda de Almeida completó 1.000,5 kilómetros en ocho días, 14 horas y 15 minutos.
La organización instala una zona para que los participantes puedan descansar durante los días de competencia y brinda las principales comidas, además de hidratación. Todo está pensado para una prueba en la que los corredores permanecen más de una semana intentando alcanzar la meta.
Rivero sabe que se enfrentará a una distancia enorme y que la preparación no garantiza que pueda completar el recorrido. Sin embargo, llegará a Brasil con el mismo objetivo que lo llevó a afrontar algunos de los desafíos más duros del ultrafondo.
“Vamos a intentarlo, a ver qué podemos hacer”, resumió el sanducero.
No parece una frase demasiado ambiciosa. Pero cuando el desafío es correr 1.000 kilómetros, llegar a la largada y animarse a intentarlo ya representa una parte importante de la carrera.
