
La selección uruguaya volvió este martes al trabajo en Playa del Carmen con la mira puesta en España, en un partido que ya no admite demasiadas vueltas: la Celeste necesita sumar para sostener sus chances de clasificación a los dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Después del empate 2 a 2 ante Cabo Verde, que dejó a Uruguay con apenas dos puntos sobre seis posibles, Marcelo Bielsa comienza a preparar variantes para el duelo del viernes, a la hora 21 de Uruguay, en Guadalajara.
En los 15 minutos abiertos a la prensa, el entrenamiento volvió a mostrar principalmente a los jugadores que tuvieron pocos minutos o que no participaron del encuentro ante los africanos. Los titulares del domingo, en cambio, realizaron trabajos de recuperación física en el gimnasio ubicado junto al campo de entrenamiento del Fairmont Mayakoba.
Entre los futbolistas que salieron a la cancha estuvieron Nicolás De la Cruz, Darwin Núñez y Brian Rodríguez, quienes habían ingresado en el segundo tiempo ante Cabo Verde. También trabajaron en campo José María Giménez, Santiago Bueno, Matías Viña, Joaquín Piquerez, Emiliano Martínez, Rodrigo Zalazar, Facundo Pellistri y Rodrigo Aguirre.
La gran novedad puede estar en el fondo. José María Giménez, que no estuvo en los dos primeros partidos por una molestia en el tobillo, aparece como una opción concreta para meterse en el equipo titular ante España. Su ingreso le daría a Uruguay más liderazgo, presencia defensiva y experiencia para un partido cargado de exigencia.
La posible entrada de Josema también movería otra pieza importante: Mathías Olivera pasaría al lateral izquierdo, lugar que ocupó Juan Manuel Sanabria ante Cabo Verde. La idea tiene una explicación clara desde lo táctico: Uruguay necesitará controlar una de las grandes armas españolas, Lamine Yamal, uno de los futbolistas más desequilibrantes del rival.
El otro cambio que se perfila está en ataque. Federico Viñas no logró pesar ante Cabo Verde y Darwin Núñez podría ocupar su lugar desde el arranque. En un partido en el que Uruguay seguramente tenga que defender mucho y atacar rápido, la velocidad y la potencia de Darwin aparecen como herramientas necesarias para lastimar en transición.
Con ese escenario, el equipo que empieza a tomar forma sería con Fernando Muslera; Guillermo Varela, Sebastián Cáceres, José María Giménez, Mathías Olivera; Manuel Ugarte, Rodrigo Bentancur, Federico Valverde; Agustín Canobbio, Darwin Núñez y Maximiliano Araújo.
Lo que ya está claro es que Giorgian de Arrascaeta y Ronald Araújo no estarán disponibles para el cruce ante España. Ninguno de los dos entrena a la par del grupo y Bielsa ya había adelantado que no llegarán al partido decisivo.
Uruguay llega golpeado, no solo por los resultados, sino también por la imagen. Empató con Arabia Saudita, volvió a dejar puntos ante Cabo Verde y ahora tendrá enfrente al rival más fuerte del grupo. España lidera con cuatro unidades, mientras que Uruguay suma dos, los mismos que Cabo Verde, y uno más que Arabia Saudita.
La cuenta es sencilla: sumar puede abrirle la puerta a la clasificación; perder puede dejarlo demasiado cerca de una despedida temprana. Por eso Bielsa prepara cambios. Porque el equipo necesita otra respuesta, otra firmeza y otra energía. Y el liderazgo que no tiene dentro de la cancha, que podría dárselo Giménez.
Ante España, Uruguay no solo jugará por puntos. También jugará por recuperar confianza, por mejorar la imagen y por demostrar que todavía tiene Mundial por delante.
