
El Comité Olímpico Uruguayo (COU) llevó al Parlamento una preocupación que desde hace tiempo se repite dentro del deporte nacional: Uruguay pretende competir internacionalmente, pero los recursos destinados a preparar y sostener a sus deportistas siguen siendo insuficientes. Lo de siempre.
Una delegación encabezada por el presidente del COU, Fernando Ucha, y el tesorero Marcos Melazzi compareció ante la Comisión de Presupuestos integrada con Hacienda de la Cámara de Representantes, donde presentó dos reclamos concretos: recuperar siete millones de pesos para las becas de alto rendimiento y evitar que se retiren otros ocho millones de la Fundación Deporte Uruguay para financiar la nueva Organización Nacional Antidopaje.
El planteo se realizó pensando especialmente en los Juegos Sudamericanos de Santa Fe, que se desarrollarán en setiembre y para los que Uruguay proyecta una delegación cercana a las 350 personas entre deportistas y oficiales.
Pero no solo el COU está atento a lo que sucederá. Es que el artículo 38 de la Rendición de Cuentas establece una redistribución de los recursos, que también pone en jaque a OFI.
Menos dinero para las becas
Uno de los puntos centrales fue la reducción del dinero destinado a las becas para deportistas de alto rendimiento. En la Rendición de Cuentas de 2022 se había aprobado una partida total de 30 millones de pesos, dividida en dos entregas de 15 millones para los años 2024 y 2025. Ese dinero permitía financiar unas 50 becas de aproximadamente 30.000 pesos mensuales.
Sin embargo, para 2026 la partida fue reducida a ocho millones de pesos. Por eso, el COU solicitó que se recuperen al menos los siete millones necesarios para alcanzar nuevamente los 15 millones que se entregaban por año.
“Uno siempre es más que cero, pero la realidad es que quedamos con un faltante de siete millones de pesos, sin contar la actualización que eso debería tener”, explicó Melazzi.
El dirigente afirmó además que los ocho millones previstos para este año ya fueron utilizados, cuando todavía quedan varios meses de preparación antes de los Juegos Sudamericanos.
“A esta altura del año, estos ocho millones ya se nos han ido y el objetivo está en los Juegos Odesur del mes de setiembre. Estamos cargando las baterías para eso y los chicos están trabajando muy fuerte”, señaló.
El riesgo de quitar otros ocho millones
El segundo reclamo está relacionado con la creación de la Organización Nacional Antidopaje del Uruguay, un organismo que el COU considera necesario para cumplir con las normas internacionales y fortalecer la lucha contra el dopaje.
La diferencia está en cómo se pretende financiarlo.
Según la redacción presentada, ocho millones de pesos saldrían de la Fundación Deporte Uruguay, integrada por el Comité Olímpico y la Secretaría Nacional del Deporte. Para el COU, esto implicaría quitarle recursos que actualmente se utilizan directamente para apoyar al deporte.
Además, la presentación entregada a los legisladores advierte que se pretende descontar una cifra que, en los hechos, nunca estuvo asignada de manera permanente al presupuesto de la Fundación.
El Comité solicitó modificar el artículo correspondiente para que la nueva agencia antidopaje sea financiada por el Estado, tal como establecen las leyes que regulan los compromisos asumidos por Uruguay en esta materia.
“Sacarle ocho millones de pesos a la Fundación Deporte Uruguay tiene un impacto importante en el deporte”, advirtió Melazzi.
Actualmente, Uruguay realiza unos 200 controles antidopaje por año. Un control estándar cuesta aproximadamente 650 dólares, mientras que los análisis para detectar determinadas sustancias pueden superar los 800.
“Con los ocho millones que le sacan a la Fundación daría apenas para cubrir los costos de los controles antidopaje. Después está el resto de la burocracia que va a tener eso. El gasto de funcionamiento no se cubre con ese dinero”, agregó.

Uruguay perdió terreno
Durante la presentación, los dirigentes también mostraron números que reflejan el retroceso de Uruguay en el deporte internacional.
El país consiguió su primera medalla olímpica en 1924, pero no alcanza un podio desde los Juegos de Sídney 2000. Desde entonces transcurrieron seis ediciones de los Juegos Olímpicos sin medallas para la delegación celeste.
La comparación en los Juegos Sudamericanos también resulta clara. En 1986, Uruguay terminó tercero entre diez países, con 17 medallas de oro y 44 preseas en total. En Asunción 2022, en cambio, finalizó noveno entre 15 delegaciones.
“Esto nos está marcando dónde estamos parados”, sostuvo Melazzi, quien recordó que aumentaron la cantidad de disciplinas, los deportistas federados y las exigencias en infraestructura, preparación e investigación, pero Uruguay quedó rezagado frente a otros países.
“Invertir en deporte es ahorrar”
Fernando Ucha fue más allá de las cifras y defendió al deporte como una inversión que genera beneficios en diferentes áreas.
“Invertir en deporte es ahorrar en educación y en salud”, aseguró el presidente del COU.
Ucha puso especial énfasis en la salud mental y sostuvo que la actividad deportiva es una de las herramientas más económicas y efectivas para enfrentar muchos de los problemas que afectan actualmente a niños, jóvenes y adultos.
“Hoy se habla de salud mental y no hay nada más barato para mejorar en ese aspecto que el deporte. Entonces, a veces se dicen cosas, pero se actúa en contra de ellas”, expresó.
También defendió la inversión en los deportistas de alto rendimiento, no solamente por los resultados que puedan conseguir, sino porque se transforman en referentes capaces de acercar a más niños a la actividad deportiva.
“¿Por qué queremos deportistas de alto rendimiento? Porque queremos más niños practicando deporte. Ese es un tema que conceptualmente no se entiende”, afirmó.
El dirigente recordó lo sucedido durante su etapa al frente de la Federación Uruguaya de Remo, cuando los buenos resultados internacionales de Felipe Klüver, Bruno Cetraro y otros representantes hicieron que aumentara la cantidad de jóvenes que se acercaban a los clubes.
“Cada vez que veníamos con Felipe Klüver, con Bruno Cetraro o con cualquiera de ellos, todos nuestros clubes se llenaban de deportistas, porque todos querían verse en ese espejo”, relató.
Estudiar y competir, una carrera demasiado larga
Otro de los problemas planteados fue la dificultad que tienen los deportistas uruguayos para compatibilizar el alto rendimiento con los estudios.
Ucha puso como ejemplo a quienes siguen carreras universitarias de gran exigencia.
“Hoy un deportista de alto rendimiento que estudia Medicina sabe que la carrera le lleva por lo menos el triple de años que a una persona que no lo es”, señaló.
La falta de becas suficientes, de mayores facilidades educativas y de condiciones para entrenar obliga a muchos deportistas a elegir entre competir, estudiar o trabajar, una realidad muy diferente a la de los países que cuentan con sistemas de apoyo más desarrollados.
El ejemplo de Paraguay
El presidente del COU también destacó el crecimiento deportivo de Paraguay, un país que en los últimos años realizó una fuerte inversión en infraestructura y comenzó a recibir grandes competencias internacionales.
“Paraguay invirtió más de 250 millones de dólares en infraestructura deportiva. Hoy Paraguay nos da una paliza en ese aspecto”, expresó.
Ucha sostuvo que esa inversión no solamente mejoró las condiciones de sus deportistas, sino que también permitió generar ingresos mediante la organización de eventos y el turismo deportivo.
“En diez años ya duplicó la plata con los eventos deportivos que ha atraído. El turismo deportivo es el captador más importante que tiene Paraguay en turismo”, aseguró.
Por eso, el COU entiende que el deporte no debe ser considerado simplemente como un sector que pide dinero, sino como una actividad que produce beneficios económicos, educativos, sanitarios y sociales.
“No queremos venir a pedirles que le den al deporte; queremos decirles que le devuelvan al deporte un poco de lo que genera”, resumió Ucha.
Melazzi cerró la comparecencia con una frase que reflejó la contradicción que existe entre los festejos por los buenos resultados y el respaldo que reciben los deportistas durante el resto del proceso.
“Cuando nuestros deportistas alcanzan grandes logros, todos los subimos a las redes y todos nos colgamos. Pero arranca el lunes y, tristemente, el deporte vuelve a estar olvidado”.
“No venimos a pedir para Fernando, para Marcos o para otros dirigentes. Venimos a pedir por los deportistas; venimos a pedir por Uruguay”, concluyó.
