
La Confederación Atlética del Uruguay (CAU) afrontará el próximo 19 de julio una de las jornadas institucionales más importantes de su historia reciente, cuando se lleve a cabo una Asamblea General Extraordinaria convocada para analizar la continuidad de su presidente, Iván García.
La reunión está prevista para las 18 horas en la pista oficial de atletismo Darwin Piñeyrúa, ubicada en el Parque Batlle de Montevideo, y podría marcar un antes y un después para el atletismo uruguayo.
El motivo de la convocatoria será la consideración de la confianza al actual titular de la CAU, en un contexto de creciente tensión entre la dirigencia y un importante número de instituciones afiliadas.
Un hecho sin antecedentes
Según trascendió en las últimas semanas, la solicitud fue presentada por clubes e instituciones federadas de distintos puntos del país, superando ampliamente el porcentaje requerido por los estatutos para convocar una Asamblea General Extraordinaria.
De acuerdo a lo señalado por las propias instituciones impulsoras, sería la primera vez en los 108 años de historia de la Confederación Atlética del Uruguay que se activa este mecanismo estatutario para analizar la continuidad de un presidente.
La convocatoria surgió luego de una serie de situaciones que generaron cuestionamientos desde distintos sectores del atletismo nacional y que derivaron en un fuerte desgaste institucional.
El caso Déborah Rodríguez
Uno de los episodios que aceleró el pedido de asamblea fue la polémica surgida durante el reciente Campeonato Iberoamericano disputado en Lima.
Allí, la atleta olímpica Déborah Rodríguez fue suspendida preventivamente por decisión de la presidencia de la CAU, medida que posteriormente fue dejada sin efecto.
La situación generó una importante repercusión pública, especialmente tras la difusión del audio de la conversación que tuvo la atleta y García, con otros presentes en la mesa, en el que Rodríguez cuestiona fuertemente actitudes del presidente. Esto provocó cuestionamientos por parte de dirigentes, entrenadores y deportistas, transformándose en uno de los detonantes de la actual crisis institucional.
Otros cuestionamientos
En la nota presentada por las instituciones afiliadas también se hace referencia a otros hechos que, según los firmantes, han afectado la imagen de la Confederación en los últimos meses.
Entre ellos aparecen las controversias vinculadas a la conformación de la delegación para los Juegos Olímpicos de la Juventud 2026, así como el episodio relacionado con el ingreso al país de indumentaria deportiva (200 prendas encargadas a un particular; en el expediente se indica que «es un pedido como favor de la Confederación Atlética de Uruguay para llevar a Montevideo”) que posteriormente quedó bajo investigación judicial y aduanera.
Los clubes también expresaron preocupación por el relacionamiento existente entre la presidencia y varias instituciones afiliadas, entendiendo que el clima generado ha dificultado el funcionamiento normal de la organización.
Una decisión con impacto nacional
La asamblea del 19 de julio podría transformarse en una instancia clave para el futuro inmediato del atletismo uruguayo.
Dependiendo de lo que resuelvan los afiliados, el encuentro podría derivar en un respaldo a la actual conducción o, por el contrario, abrir una nueva etapa institucional dentro de la CAU.
Por el peso de los temas en discusión y por el contexto que atraviesa la disciplina, la reunión genera una enorme expectativa en todo el ambiente atlético nacional, que seguirá de cerca una instancia que podría quedar marcada como una de las más trascendentes de los últimos años para la entidad rectora del atletismo uruguayo.
