
Cuando comenzó el Mundial 2026, todas las miradas apuntaban a los nombres de siempre. Lionel Messi, Kylian Mbappé, Cristiano Ronaldo, Vinícius Júnior, Jude Bellingham o Federico Valverde aparecían como los grandes protagonistas de una Copa del Mundo que recién está dando sus primeros pasos.
Y si bien algunas estrellas ya comenzaron a dejar su sello —como Messi, figura en la contundente victoria argentina sobre Argelia—, la primera fecha también está entregando otro fenómeno tan atractivo como habitual en los Mundiales: el nacimiento de héroes inesperados.
Futbolistas poco conocidos para el gran público, jugadores que fuera de sus países pasan desapercibidos y que, en apenas un partido, se ganaron un lugar en las conversaciones mundialistas.
Mohammed Al Owais, el hombre que frustró a Uruguay
Si hay un nombre que los celestes difícilmente olviden es el de Mohammed Al Owais.
El arquero saudí fue la gran figura en el empate 1 a 1 entre Arabia Saudita y Uruguay en Miami. Durante todo el segundo tiempo sostuvo a su selección con intervenciones decisivas y terminó siendo determinante para que los asiáticos rescataran un punto.
Le tapó situaciones clarísimas a Federico Viñas, Manuel Ugarte, Nicolás De la Cruz, Federico Valverde y Sebastián Cáceres, convirtiéndose en una verdadera muralla cuando Uruguay empujó con todo en busca de la victoria.
Su actuación recordó inmediatamente la histórica victoria saudí sobre Argentina en Catar 2022, torneo en el que también había sido una de las figuras del equipo.
Yoane Wissa y el gol más importante de la historia congoleña
Otro de los nombres que emergió en esta primera fecha fue el de Yoane Wissa.
El delantero de la República Democrática del Congo anotó el empate frente a Portugal y escribió una página histórica para su país.
No fue un gol más, sino que significó el primer tanto de la República Democrática del Congo en una Copa del Mundo y ayudó a conseguir el primer punto mundialista de una selección que regresó al torneo después de más de medio siglo.
Mientras Cristiano Ronaldo y compañía acaparaban la atención mediática, Wissa se convirtió en el héroe de toda una nación.
Cabo Verde y un empate que vale oro
Quizás el resultado más inesperado de la primera fecha fue el 0 a 0 entre España y Cabo Verde.
Los africanos llegaron al Mundial como uno de los seleccionados con menor experiencia internacional, pero resistieron durante los 90 minutos frente a una de las candidatas al título.
Su orden defensivo, la disciplina táctica y la actuación de varias de sus figuras permitieron sostener un empate histórico que dejó al Grupo H completamente abierto y confirmó que Cabo Verde no llegó al Mundial solamente para participar, sino para dejar, pese a lo que venga, una buena imagen.
João Neves, el joven que evitó la caída portuguesa
Aunque Portugal no pudo ganar, João Neves fue uno de los pocos puntos altos del equipo europeo.
Con apenas 21 años, el mediocampista abrió el marcador ante la República Democrática del Congo y volvió a demostrar por qué es considerado uno de los mayores proyectos del fútbol portugués.
Mientras Cristiano sigue siendo la cara visible de la selección, Neves empieza a construir su propio espacio en la élite mundial.
El Mundial que iguala las diferencias
La primera fecha está dejando una enseñanza que se pudo apreciar en las eliminatorias de todos lados: las distancias entre las potencias y las selecciones emergentes son cada vez menores.
España no pudo con Cabo Verde. Uruguay empató con Arabia Saudita. Bélgica dejó puntos frente a Egipto. Portugal sufrió contra la República Democrática del Congo. Brasil igualó con Marruecos.
Y detrás de cada sorpresa aparece un protagonista inesperado. Porque los Mundiales siempre tienen lugar para Messi, Mbappé o Cristiano. Pero también para esos futbolistas que llegan en silencio y, de un día para otro, terminan escribiendo las historias más lindas de la Copa del Mundo.
