
No se dio. La prueba era dura, más complicada de lo que parecía en los papeles. Especialmente porque hacía un año que Mauricio Márquez no estaba en el ring. Y esto terminó pasando factura a la hora de intentar ir por el título Uruguayo de los Medianos, anoche en Montevideo, ante el coloniense Matías Ferreira.
Boxeo a boxeo, guante a guante, las cosas fueron parejas. No hubo demasiada explosión a lo largo del combate, pero se cruzaron manos difíciles. Y el sanducero salía bien parado. Pero se lo notaba atado. Sin aprovechar el jab, la mayor distancia de brazos que el rival, que se dedicó a dar su espectáculo, con señas y amagues que integraron el repertorio. Pero también pegó. Poco, pero firme.
Márquez seguramente quiso cuidar las revoluciones. Mientras hacía un año que no peleaba, el rival había tenido en enero una experiencia en Estados Unidos. Y, también poniendo en la balanza que el sanducero nunca había peleado a 10 rounds.

Fue todo parejo, incluso con el sanducero transitó los primeros seis asaltos con algún punto a favor en las tarjetas, hasta que en el séptimo un recto de izquierda que llegó directo al rostro de Ferreira, despertó al defensor del título.
No fue una andanada de golpes los que hicieron sentir al sanducero, que respondió, sino punzadas certeras que incluso provocaron un corte en el rostro del desafiante, que batallaba al mismo tiempo con dos rivales: Ferreira y el físico.
El cansancio ya era evidente. Y ante un embate del rival Márquez prefirió llevar los puños a la lona, buscando aire. Faltaban justamente 10 segundos para el cierre del round, y llegaba el descanso.
Pero no alcanzó para recuperar aire, piernas y fuerza. Y desde el rincón del sanducero se decidió no salir al octavo round.
Ferreira festejó. Ganó por nocaut técnico. Revoleó la bandera de Uruguay tras retener el título en el Radisson. Sigue siendo campeón Mediano de la Comisión Uruguaya de Boxeo Amateur y Profesional (Cubap). Márquez quedó mascando bronca, porque pagó caro el hecho de no haber peleado durante un año entero. Hizo, y bien, hasta que tuvo piernas. Ahora, es momento de dar vuelta la página, y prepararse para el próximo desafío. Porque, en esto del boxeo, siempre hay revancha.
CAYÓ MÁRMOL
Elías Mármol fue el otro sanducero que integró la cartelera de la velada llevada adelante en Montevideo. El sanducero sumó su tercera derrota en el campo rentado, al ceder frente al capitalino Silvestre Kanapkis, que llegó con tres triunfos por nocaut y una derrota. Kanapkis se impuso por nocaut en el cuarto y último asalto de la pelea pactada en Peso Ligero, con un golpe directo al hígado.

