“No se dio. Fue una serie dura y la realidad es que no pudimos jugar de la manera que nos hubiese gustado”, fue el resumen del sanducero Joaquín Aguilar con respecto a la serie que Uruguay perdió 4 a 0 ante Eslovenia por el Grupo II de la Copa Davis.
Los celestes jugarán el próximo año el playoff por la permanencia, luego de no haber superado el enfrentamiento llevado adelante en Liubliana: cayó el propio Aguilar en el primer partido de Singles, siguió el mismo camino Franco Roncadelli, también perdió el Doble de Ariel Behar e Ignacio Carou, y el sanducero Francisco Llanes protagonizó el mejor partido de la serie, pero no se pudo quedar con la victoria.
“Enfrentamos a buenos jugadores, que se hicieron fuertes en una superficie a la que no estamos nada acostumbrados a jugar, y ellos sí”, señaló Aguilar, quien agregó al ser consultado al respecto que “en Sudamérica se juega demasiado poco en superficie dura, es algo que va a tener que ir cambiando a medida que pasen los años porque el circuito, al más alto nivel, hoy es un 80 por ciento en cancha dura. Pero como es la tradición, los sudamericanos siempre fueron mejores en polvo de ladrillo. Algunas excepciones siempre hay, pero para ellos también es difícil enfrentarnos en superficie de ladrillo en Uruguay”.
Lo cierto es que, si bien “las cosas no salieron como me hubiese gustado, todo sirve para aprender y estar más fuerte para la próxima”.
Aguilar volverá al ruedo la próxima semana en un Challenger 75 en Buenos Aires.
Por otra parte, vale señalar que su mellizo, Federico Aguilar, perdió hoy en la fase previa del Challenger de Villa María, con un doble 3-6 frente al argentino Facundo Bagnis.
Federico también fue convocado dentro del plantel celeste que afrontó la Davis, pero decidió no viajar a Eslovenia dado que el capitán Ariel Behar lo designó sexto jugador. Así, siendo imposible jugar siendo sexto algún partido de la serie, optó por dar un paso al costado y viajar a Córdoba para entrenar y jugar.

