Con sus 13 años, Lucca Velazco vuelve a Colombia para vivir la segunda etapa de la FIM MiniGP Latin America Series. El piloto sanducero retorna, luego de lo que fue la primera experiencia en la ciudad de Popayán, a vivir una nueva instancia de esta actividad que se desarrolla a lo largo del mundo en búsqueda de jóvenes valores, para competir en torneos con las mismas reglas y condiciones para preparar a los chicos para las competencias de Mini GP.
En Popayán fue tiempo de la primera gran experiencia. Fue pagar derecho de piso. Pero ahora Lucca quiere acelerar firme.
El sanducero llega como campeón anticipado del Nacional de velocidad en pista. Se consagró en Mercedes, tras la 5ª fecha del campeonato, en la categoría Supermotard, ya estableciendo 83 puntos de diferencia sobre el segundo, Matías Quenon.
“Fui segundo en la fecha, pero aseguré el título. Y en 200cc también fui segundo, así que estoy peleando también el título. Pero fueron buenas carreras y pude estar buen rato en la punta de las cuatro mangas”, dijo Lucca a Chicos las Pelotas a horas de volver a subirse al avión.
Velazco es el piloto más chico del Uruguay en velocidad en pista. Pero disfruta, y no solo por el presente en cuanto a resultados. “En la categoría hay muchos pilotos con experiencia, y lo lindo es que te tiran tips, te dan consejos. Hay competitividad, porque todos quieren ganar y no te regalan nada, pero no hay rivalidad insana. Yo me siento bienvenido en la Federación uruguaya, y no solo estoy contento por los resultados sino por estar ahí, con todos los pilotos, todos juntos”, dijo sobre su presente.
Claro que ahora se viene otra historia. Esto sí es cambiar el chip: viajará a Bogotá a subirse a Ohovale 160cc, una moto muy diferente a la que está acostumbrado.
“Yo me lo tomo como revancha. En la primera fecha fue todo muy nuevo, diferente a lo que estoy acostumbrado, y me trae cosas para mejorar, algo que hicimos con el entrenamiento y también el trabajo físico”, indicó.
Lucca confesó que una de las grandes diferencias que encontró, más allá de las motos, es el estado físico. Especialmente porque hubo que correr en la altura y con calor. “Venía trabajando algo en lo físico, pero allá me di cuenta de que me falta. El calor, el traje, la altura, te cansa mucho más rápido. Así que me metí en el gimnasio un rato todos los días”.
El fin de semana se correrá la segunda fecha. Y seguramente habrá una serie de cursos y demás en los días previos, como sucedió en la etapa debut.
Y será tiempo, también, de disfrutar. “El nivel es muy bueno, y la gente es muy linda. Ya me hice algunos amigos con los que estamos en contacto y nos vamos a ver en estos días”, dijo Lucca, quien no se baja de su sueño: “quiero llegar a correr el Mundial de MotoGP”, dice. Y a esta altura, con lo que viene demostrando, nadie se anima a contrariarlo.
