El ultramaratonista sanducero Jacinto Rivero volvió a destacarse este fin de semana al completar una sobresaliente actuación en las 24 Horas del Durazno Ultra, competencia disputada en el estadio Silvestre Landoni, donde finalizó tercero en la clasificación general tras recorrer 183 kilómetros.
Además del podio, la actuación le permitió conseguir la marca necesaria para volver a clasificar al Spartathlon, una de las pruebas más exigentes y prestigiosas del ultramaratón mundial.
La competencia fue ganada por Federico Molina con 206 kilómetros, mientras que el segundo puesto quedó en manos de Pablo Revetria con 202 kilómetros.
Rivero llegaba a la carrera con la idea de utilizarla como preparación para el gran objetivo de la temporada: recorrer 1.000 kilómetros en diez días durante una prueba que se desarrollará en septiembre en Minas Gerais, Brasil. Y más allá de que el foco estaba puesto en el entrenamiento, el sanducero terminó cerrando una actuación que superó las expectativas iniciales.
“Tomarlo como entrenamiento para Brasil era el objetivo principal. Después se fue dando. Me sentí cómodo en la madrugada, sin molestias ni lesiones, y cuando quise acordar estaba cerca de los 180 kilómetros y con tiempo suficiente, así que por suerte pude lograr esa marca para una posible ida al Spartathlon nuevamente”, contó a Chicos las Pelotas.
El atleta explicó además que la planificación inicial era mucho más conservadora.
“Mi idea era hacer 110 kilómetros en 14 horas a un ritmo tranquilo, y lo que viniera era todo de arriba. Pero me sentí bien, hice 110 kilómetros en 12 horas y me quedaba mucho tiempo para seguir metiendo kilómetros”, señaló.
Rivero también destacó las buenas sensaciones físicas con las que terminó la competencia, algo clave pensando en la continuidad de su preparación.
“Satisfecho porque se dio algo que no fui a buscar. Lo importante es que no tengo lesiones ni molestias y puedo seguir entrenando pensando en setiembre”, afirmó.
Otro de los factores importantes de la prueba fueron las bajas temperaturas durante la madrugada, aunque el sanducero aseguró que las condiciones terminaron siendo favorables.
“Hizo frío, pero se toleró bastante bien porque estuvo serena la noche”, comentó.
Rivero volvió a contar además con la asistencia de Leonardo Sansberro, quien acompañó toda la estrategia y logística durante las 24 horas de competencia.
