
Nacional volvió a mostrar una imagen preocupante en el Gran Parque Central y cayó goleado 3 a 0 ante Tigre, en el partido de ida de los playoffs (dieciseisavos de final) de la Copa Sudamericana. El resultado deja al equipo de Jorge Bava con la serie prácticamente cuesta arriba de cara a la revancha, pactada para el próximo martes en Buenos Aires.
El golpe llegó de inmediato. Apenas iniciado el partido, a los dos minutos, Jalil Elías abrió el marcador para el conjunto de Diego Dabove con un remate certero de derecha, tras una asistencia de cabeza de Alan Barrionuevo que descolocó a la defensa tricolor y silenció al Gran Parque Central antes de que el público terminara de acomodarse en las tribunas.
El equipo uruguayo, que había llegado a este cruce luego de finalizar tercero en su grupo de la Copa Libertadores y arrastrando además una derrota 2-1 ante Wanderers el viernes anterior por el Torneo Intermedio, nunca logró hacer pie en el partido. Bava había movido apenas una pieza respecto a ese traspié, con el ingreso de Agustín Dos Santos por Nicolás Lodeiro, pero la modificación no alcanzó para torcer el rumbo.
Tigre, con el control de la pelota) y una clara vocación ofensiva, dominó los primeros minutos y fue ampliamente superior en llegadas: terminó el encuentro con 11 remates frente a los 7 de un Nacional que apenas inquietó con un disparo desviado de Luciano Boggio y un remate de Maximiliano Silvera que fue atajado sin mayores complicaciones.
Sobre el cierre de la primera etapa, cuando el reloj marcaba pasado los 45 minutos, Ignacio Russo estiró la ventaja para el equipo argentino con un remate cruzado desde la izquierda del área, tras una asistencia de Martín. El 2-0 al descanso fue un golpe anímico determinante para las aspiraciones tricolores, que se fueron al vestuario entre silbidos del Parque Central.
Bava movió el banco para el complemento: hizo ingresar a Agustín Rogel por Sebastián Coates, a Tomás Verón Lupi por Baltasar Barcia y a Pavel Núñez por Silvera, en busca de revertir una imagen que ya lucía comprometida. Sin embargo, la apuesta se desarmó rápidamente. A los 47 minutos, Bruno Zuculini vio la segunda amarilla y dejó a Nacional con diez hombres, lo que terminó de sepultar cualquier intento de reacción.
Con el partido resuelto y el local sin capacidad de generar peligro, previsible en ataque y con la salida concentrada por la derecha a través de Barcia, lo que facilitó la lectura de la defensa de Tigre, el equipo de Dabove selló la goleada ya en tiempo de descuento. A los 89 minutos, tras una buena jugada por la derecha y una descarga dentro del área, Elías Cabrera definió con un golazo desde afuera del área para el 3-0 final, que profundizó el golpe anímico de cara a la revancha.
Nacional deberá revertir una serie adversa en Victoria, en un partido que definirá al clasificado a los octavos de final de la Copa.
