El sábado próximo, desde la hora 16, se vivirá el cierre de los talleres de la Cruzada de la Caridad, que vienen llevándose adelante hace algunos meses en la sede de Batalla de Las Piedras entre Setembrino Pereda y Batlle Berres.
Entre los diferentes talleres que se han desarrollado al momento, está el de boxeo, que tendrá también su cierre con una serie de exhibiciones en la que los protagonistas serán los chicos que han venido entrenando de la mano del entrenador Ricardo López.
“Tenemos un grupo de jóvenes y adolescentes en la Cruzada de la Caridad, en una casa de las Hermanas María Auxiliadora, donde funcionamos todos los sábados invitando a chicos y jóvenes del Barrio P3, el Curupí y demás”, dijo a Chicos las Pelotas uno de los voluntarios, Joaquín García Pintos.
“Somos todos voluntarios, por lo que financiamos los talleres en base a donaciones, así como sucede con los beneficios que realizamos para pagar la merienda y algún paseo. Este año se propuso hacer talleres, nos dio para hacer 10, cada 15 días. Y fueron los gurises los que eligieron qué talleres llevar adelante, según sus intereses: boxeo, barbería, peluquería y cocina”, agregó.

De la actividad forman parte chicos desde los 12 a los 18 años, aunque también hay algunos mayores “que comenzaron hace mucho a venir y siguen con nosotros porque se sienten en su casa”.
El sábado, por lo pronto, será tiempo de demostrar lo aprendido ya que se realizará el cierre de los talleres, a partir de las 16 horas. Y el boxeo será uno de los protagonistas con sus exhibiciones.
“La Cruzada de la Caridad hace muchos años que trabaja con jóvenes y realiza diversas actividades. Este año hicieron este proyecto de talleres, y sumaron al boxeo de acuerdo a la votación de los chicos. Es una tarea realmente satisfactoria”, confesó el entrenador Ricardo López a Chicos las Pelotas.

“Los chicos van de ojotas, descalzos, son de barrios carenciados. No se los quiere para competir, porque la idea es que ellos tengan esa actividad por todo lo que genera la disciplina. Se trabaja con gurises chicos y es un apoyo para ellos, que están expuestos a la droga, y sabemos que el boxeo los mantiene ocupados. Por eso cuando me lo propusieron no lo dudé. Ellos se motivan, trabajaron muy bien y tuvieron la posibilidad de que se integraran en alguna ocasión los boxeadores de la academia (La Furia Box) para compartir la tarea con ellos”, agregó.
