El Real Madrid vive su peor crisis interna en años. La directiva del club merengue abrió expedientes disciplinarios a Federico Valverde y Aurélien Tchouaméni tras una pelea en el vestuario de la Ciudad Deportiva de Valdebebas que terminó con el mediocampista uruguayo trasladado al hospital. Según medios españoles, la sanción no incluirá castigo deportivo pero sí una multa económica de magnitud histórica: un millón de euros en total, 500.000 para cada uno.
Los hechos ocurrieron en dos actos. El miércoles hubo un primer roce en el entrenamiento entre ambos jugadores, que debieron ser separados. El jueves, a la llegada al predio, Tchouaméni intentó tender la mano para hacer las paces. Valverde le negó el saludo. La tensión se extendió durante la práctica y detonó en el vestuario: según el diario Marca, quien dio la primicia, fue el francés quien golpeó al uruguayo. Al resbalar, Valverde se golpeó la cabeza con una mesa y debió ser trasladado al hospital con una brecha importante.
El propio Valverde intentó bajar el tono en un comunicado posterior. “En ningún momento mi compañero me golpeó, ni yo lo golpeé a él”, sostuvo el capitán charrúa. El club, en cambio, fue más contundente: el comunicado oficial confirmó la apertura de los expedientes sin dar detalles, mientras que directivos como José Ángel Sánchez se reunieron de urgencia con el plantel completo.
La decisión institucional descarta suspensiones deportivas —el Clásico del domingo ante Barcelona apura los tiempos— y apunta a un golpe exclusivamente económico. Si se confirma la cifra que manejan los medios españoles, sería la sanción monetaria más alta aplicada a jugadores del primer equipo en la historia reciente del club.
El Madrid llega al partido más importante de la temporada con el vestuario fracturado, su capitán con una brecha en la cabeza y la Liga en juego. Si el Barcelona gana o empata el domingo, se consagra campeón.
