Franco Perochena se llevó todas las miradas al conseguir el domingo retener el título uruguayo de muay thai en su categoría, pero no fue el único sanducero que tuvo acción en el Centro Entrenamiento Deportes de Combate (Cedec) de Montevideo.
Fueron varios los representantes del Fight Club Paysandú, que dirige Álvaro Puchkariov, los que se subieron al cuadrilátero para afrontar sus respectivos combates.
Mientras Santiago Strippe realizó una exhibición, vale indicar que Iñaki Sarazola se mudó nuevamente al muay thai para imponerse por nocaut en el primer round. Lorenzo Larrosa ganó por puntos su pelea, mientras que Juan Pablo Doti y Jhonatan Eula perdieron por puntos tras un mal comienzo, que luego se hizo complicado remontar.
Poco a poco se siguen sumando adeptos y el Fight Club Paysandú sigue creciendo de muy buena manera, más allá de los buenos resultados.
“La academia viene creciendo, gente nueva se suma en todas las actividades, al punto que el balance de 2025 es brutal en cuanto a crecimiento en alumnos y académico”, dijo Puchkariov a Chicos las Pelotas.
“En muay thai el grupo ha crecido mucho, tanto en alumnos como en unión entre ellos, ya que hay mucha camaradería; y eso hace que el grupo se fortalezca mucho. Y lo mismo pasa en jiu jitsu”, agregó.
Puchkariov remarcó que “estamos tratando de hacer llegar más gente a boxeo y judo, que son actividades que arrancamos a tener tarde, en lo que fue el correr del año pasado”.
Pero “en lo personal, lo veo muy bien por los resultados que son la única manera de ver si estamos en el camino correcto, y poniendo a prueba constantemente eso, tratando de competir donde más difícil se ponga. Mantener la humildad del grupo, saber que todos fallamos y tenemos errores para seguir mejorando. Franco es el reflejo de eso, al igual que Iñaki Sarazola en jiu jutsu, que ha obtenido muy buenos resultados. Fight Club es un equipo, y mantener la unión entre ellos es la clave”.
