
El próximo 6 de enero se vivirá la clásica jornada de Reyes en el Hipódromo de Maroñas, donde estarán en juego los G1 Gran Premio José Pedro Ramírez y Gran Premio Ciudad de Montevideo-Presidente Jorge Batlle, y los G3 Gran Premio Pedro Piñeyrúa y Gran Premio Maroñas.
Será en esta última competencia, que se desarrollará sobre 1.000 metros, destinada a todo caballo, peso por edad, que tendrá participación de la crack sanducera La Sobrina, que rompió todos los esquemas a lo largo de un 2025 en el que fue una de las mejores velocistas del país en pista.

La yegua del Stud Heroico, producto genuino del Hipódromo San Félix, será montada por Ernesto Tona, con la idea de poder pisar fuerte frente a las cámaras.

Pero hoy es toda una expectativa lo que pueda suceder con el crédito sanducero en la pista de Maroñas. Es que la hija de Tinninberg y Fund Blue no está hoy en las mejores condiciones, aunque se trabaja a contrarreloj para que pueda correr al máximo de sus posibilidades.
“La verdad es que ligamos mal. Cuando ganamos el clásico anterior todo el mundo nos alentaba para el 6 de enero, pero yo decía que necesitábamos que el 6 de enero fuera a los pocos días, porque con los caballos pasan cosas”, dijo a Chicos las Pelotas Marcelo Gardiol, uno de los propietarios de La Sobrina.
La yegua tuvo problemas con un casco (“se le sacó demás”) y está tardando en recuperarse.

“Está inscripta para el 6 de enero, pero no sabemos cómo va a llegar. Pasamos amargados, es un dolor de cabeza porque la yegua estaba en su mejor momento e iba a ser protagonista en este clásico. Estamos haciendo pruebas de todo tipo, pero hay mucha incertidumbre”, agregó Gardiol.
Pero al que quiere sopa, dos platos: la carrera será de noche, lo que complica todavía más el rendimiento de La Sobrina.

“Ayer nos enteramos, en la conferencia de Maroñas, que el clásico será de noche. Las dos veces que corrió de noche en Marñas no anduvo bien, pareciera que se asusta de las luces, se encandila”, indicó el propietario.
Pero la yegua se recupera. Faltan pocos días para el clásico, pero La Sobrina apuesta a seguir sorprendiendo. Por lo pronto, la primera sorpresa puede darla llegando en buenas condiciones, con la expectativa de que la segunda pueda ser en la pista.

