Boston River afrontará este miércoles un compromiso determinante por la segunda fecha del Grupo C de la Copa Sudamericana, cuando visite a Millonarios en el estadio El Campín de Bogotá desde las 23 horas.
El equipo uruguayo llega condicionado por la derrota en el debut (0-1 ante São Paulo en Montevideo) y con la necesidad concreta de sumar para no quedar relegado en la tabla desde el inicio del grupo. 
El contexto es claro: es un cruce directo.
Boston River llega con la necesidad de corregir lo que le faltó en el debut: mayor profundidad y eficacia. Mostró orden, compitió por momentos, pero no alcanzó.
Ahora el escenario cambia. Jugar en Bogotá implica otra exigencia: ritmo alto, presión constante y el factor físico de la altura.
Por su parte, Millonarios tiene jerarquía y peso ofensivo. Con nombres como Radamel Falcao como referencia, es un equipo que puede resolver en espacios cortos y que suele hacerse fuerte en su estadio.
Pero también llega presionado. Y eso abre el partido.
Boston River no tiene margen. Es temprano en la Copa, pero no tanto. Dos derrotas consecutivas lo dejarían condicionado en un grupo corto y exigente.
Por eso el partido es más que tres puntos:
es posicionamiento.
