Peñarol dejó pasar una chance pesada en casa. En una noche floja, sin vuelo colectivo y con pocas ideas, el aurinegro cayó 2-1 ante Platense en el Campeón del Siglo por la segunda fecha del Grupo E de la Copa Libertadores.
El arranque mostró a un equipo argentino sin complejos, adelantado en cancha y apostando a la velocidad para lastimar. Del otro lado, el mirasol intentaba con lo que tenía más a mano: las corridas de Darias y Angulo, aunque sin claridad en los metros finales. El partido se jugaba mucho en la mitad, con fricción y poco juego asociado, y con un Matías Arezo obligado a correr más de lo que le llegaba la pelota.
Los calamares pegaron primero cuando aceleraron y encontraron grietas en el fondo carbonero. Un centro desde la derecha encontró a Guido Mainero completamente solo entre los zagueros, y el cabezazo terminó en el 1-0 que empezó a marcar el rumbo del partido.
Peñarol sintió el golpe. Le costó generar, no logró armar circuitos y apenas inquietó con alguna pelota quieta o intentos aislados. Hubo una jugada que levantó a todo el estadio: Arezo cayó en el área y se pidió penal, pero el VAR terminó invalidando la acción por posición adelantada previa.
En el complemento, el equipo de Aguirre intentó cambiar la cara y encontró el empate. Angulo desbordó por derecha y Arezo, bien ubicado, puso el 1-1 que parecía abrir otro escenario.
Pero duró poco. En una acción insólita, una mano en el área le dio a Platense la chance desde los once pasos, y Franco Zapiola no falló para el 2-1 que volvió a enfriar todo.
De ahí en más, fue más empuje que juego. Peñarol adelantó líneas, metió cambios ofensivos y tuvo alguna chance, como una clara de Abel Hernández que encontró buena respuesta del arquero, pero nunca logró imponer condiciones ni arrinconar de verdad a un rival que manejó los tiempos con inteligencia.
El cierre, con una expulsión en la visita, no cambió demasiado. Platense se llevó un triunfo sólido, aprovechando errores y la falta de ideas de un Peñarol que dependió demasiado de alguna individualidad suelta.
En la tabla, el Grupo E lo lidera Corinthians con puntaje perfecto. Platense se acomodó con tres unidades, mientras que Peñarol quedó con uno, obligado a reaccionar rápido si quiere seguir con vida en la copa.
