Marcelo Bielsa había sido claro en la conferencia de prensa. Matías Viña y Joaquín Piquerez trabajaban con normalidad y estaban recuperados, mientras que los únicos futbolistas que seguían en sanidad eran Giorgian De Arrascaeta y José María Giménez.
El volante de Flamengo continúa recuperándose de una fractura de clavícula y venía realizando prácticamente todos los trabajos, aunque todavía sin contacto físico ni participación en ejercicios de fútbol. Giménez, por su parte, evoluciona favorablemente de su dolencia y todo indicaba que estaría a disposición para la Copa del Mundo.
Sin embargo, las alarmas se encendieron esta mañana en el Complejo Celeste.
Durante el entrenamiento, De Arrascaeta sintió una molestia en el gemelo al momento de ejecutar un pase, situación que generó preocupación inmediata en el cuerpo técnico debido a la posibilidad de una lesión muscular.
El futbolista fue sometido a estudios médicos y, hasta el momento, no existe información oficial sobre el alcance de la dolencia ni sobre su disponibilidad para el Mundial, que comenzará en pocos días y en el que Uruguay debutará el 15 de junio frente a Arabia Saudita.
«Por ahora tengo la misma información que tienen ustedes, la que surgió del entrenamiento. Aún no hay nada confirmado. No sabemos si es un desgarro, aunque confiamos en que no será un obstáculo para que pueda estar en el Mundial. Ojalá sea así, pero todavía no tenemos la confirmación», señaló el presidente de la AUF, Ignacio Alonso.
Ahora la atención está puesta en los resultados de los estudios, que determinarán la gravedad de la lesión y los pasos a seguir.
La situación no deja de ser preocupante. De Arrascaeta ya estaba descartado para el debut mundialista debido a la recuperación de la fractura de clavícula. De hecho, el alta médica para volver a tener contacto físico y realizar trabajos de fútbol estaba prevista recién para tres días antes del estreno celeste.
Por eso, una eventual lesión muscular podría complicar aún más su panorama y obligar al cuerpo técnico a tomar una decisión importante. Uruguay todavía se encuentra dentro del plazo establecido por FIFA para realizar modificaciones en la lista definitiva, por lo que, dependiendo del diagnóstico, Bielsa deberá evaluar si mantiene al volante en el plantel o si opta por convocar a un reemplazante.
Mientras tanto, en la Celeste reina la incertidumbre. Y a menos de dos semanas del comienzo del Mundial, la evolución de De Arrascaeta se transformó en una de las principales preocupaciones del cuerpo técnico y de los hinchas uruguayos.
