Un grupo importante de clubes del fútbol de Paysandú salió públicamente a denunciar lo que consideran una serie de irregularidades graves en el acto eleccionario de la Liga de Fútbol de Paysandú Capital, realizado el pasado 10 de abril, poniendo en duda la validez del proceso.
Las instituciones firmantes —entre ellas Estudiantil, Litoral, Independiente, Huracán, Boston River, Sud América, Juventud Unida y Centenario— emitieron una declaración en la que apuntan directamente contra el desarrollo de la Asamblea y advierten que se vulneraron principios básicos de transparencia y funcionamiento democrático.
Según el comunicado, uno de los puntos más delicados fue el desplazamiento de la Comisión Electoral, que no habría podido cumplir plenamente su rol de garantizar la legalidad del acto. A esto se suma que se habrían tratado mociones fuera del orden del día y sin alcanzar las mayorías necesarias, lo que, aseguran, rompe con las reglas institucionales.
También se denuncian decisiones contradictorias en torno al derecho al voto. Por un lado, se le negó la participación a Queguay por no contar con personería jurídica, pero —según los clubes— otra institución en igual condición sí fue habilitada: Piedras Coloradas. En la misma línea, Rampla Juniors de Paysandú no pudo votar por una supuesta deuda que, afirman, nunca fue debidamente notificada.
Otro de los puntos señalados refiere a la habilitación del club Boca de Sacra mediante un poder que, según el documento, no cumplía con los requisitos formales, ya que carecía de la firma del presidente de la institución.
El comunicado va más allá y sostiene que la propia Comisión Electoral, en un informe presentado el 16 de abril, concluyó que el acto eleccionario no contó con las garantías necesarias, por lo que debería considerarse inválido.
Además, los clubes aseguran que, tras consultas con el Ministerio de Educación y Cultura, se constató que los únicos estatutos vigentes de la Liga serían los aprobados en 1981, lo que pondría en cuestión la validez legal de los reglamentos actuales y de las decisiones tomadas bajo ese marco.
En ese contexto, también se cuestiona que, horas después de la Asamblea, Nelson Manzor se haya autoproclamado presidente y haya convocado únicamente a los clubes que respaldaron su candidatura, dejando afuera a instituciones que, según afirman, representan la mitad de la Liga.
Para los firmantes, todo este escenario “no solo vulnera principios democráticos”, sino que también afecta la unidad, legitimidad y gobernabilidad del fútbol sanducero.
Finalmente, los clubes manifestaron su “profunda preocupación y rechazo” a lo sucedido, y exhortaron a las autoridades competentes a intervenir para restablecer el orden jurídico y garantizar procesos electorales transparentes.


