El fútbol sanducero atraviesa un momento crítico. A 15 días de la Asamblea en la que se eligió presidente de la Liga, la situación derivó en una fuerte escalada de denuncias y cuestionamientos al proceso electoral.
En la noche de ayer, en la sede de Paysandú Rampla, se realizó una conferencia de prensa encabezada por la candidata Juliet Irisarri, acompañada por los clubes que la respaldan, en la que se expusieron presuntas irregularidades ocurridas durante la Asamblea, así como las acciones llevadas adelante en los últimos días, entre ellas una denuncia presentada ante el Ministerio de Educación y Cultura (MEC).

La conferencia se llevó a cabo luego de que se informara a socios de Rampla y representantes de los 13 clubes que apoyan a Irisarri, sobre los pasos dados tras las elecciones.
Ya en conferencia, integrantes de la Comisión Electoral detallaron diversas anomalías registradas durante la instancia. Entre los puntos más graves, señalaron que nunca se proclamó oficialmente un ganador, por lo que sostienen que Nelson Manzor —quien obtuvo una leve diferencia de votos— no debería estar ejerciendo el cargo.
También se reiteró que, pese a encontrarse en igualdad de condiciones respecto a la Personería Jurídica, algunos clubes pudieron votar y otros no. Según se indicó, la Asamblea debió haberse suspendido ante las irregularidades denunciadas en el momento, que no obtuvieron respuesta por parte de la Liga.
Las denuncias son varias. Y todas graves.

Miembros de la Comisión Electoral, como Claudia Bandera, Sylvia Soza y el suplente Nicolás Cippollone, afirmaron que elevaron un informe al Consejo Directivo Central solicitando la nulidad de la elección, sin recibir respuesta. Durante la conferencia, respaldados por los abogados Mauro Soto y Pedro Dávila Collazo, detallaron una serie de situaciones que, a su entender, ameritaban la suspensión inmediata de la Asamblea.
A esto se suma el reclamo de cerca de la mitad de los clubes afiliados, que presentaron notas solicitando explicaciones e incluso pidieron que no se fijaran partidos hasta esclarecer la situación, sin obtener respuesta.
En paralelo, se confirmó la presentación de una denuncia ante el MEC, mientras se aguarda una eventual intervención sobre la Liga de Fútbol, algo que parece estar más cerca de lo que alguno imagina. Además, según indicaron los denunciantes, los estatutos registrados en el Ministerio datan de 1981 y no reflejan actualizaciones posteriores, lo que agrava el escenario institucional.
En medio de este contexto, la Liga presidida por Manzor avanzó con la fijación de competencias, incluyendo el torneo femenino —clasificatorio para OFI— y anunció fechas para las categorías Sub 20, Sub 16 y Sub 14.

Por su parte, los 13 clubes que respaldan a Irisarri anunciaron que la próxima semana presentarán un recurso de amparo ante la Justicia, con el objetivo de obtener una resolución rápida y frenar la actividad hasta que se aclare la situación.
Mientras tanto, la denuncia sigue su curso en el MEC. El fútbol sanducero, hoy, se encuentra en un escenario de alta incertidumbre.
