Canadá y Estados Unidos debutan este viernes en casa. Bosnia y Paraguay, con todo para sorprender.
Canadá – Bosnia y Herzegovina
Grupo B | BMO Field, Toronto, 16:00 horas.
Hay partidos que cargan con más que tres puntos. El debut de Canadá en el BMO Field de Toronto es uno de ellos. Los norteamericanos buscan, por primera vez en su historia, ganar un partido en una Copa del Mundo. Enfrente, una Bosnia que llegó a este Mundial por la puerta grande: dejando en el camino nada menos que a Italia en el repechaje europeo.
La mayor incógnita para el técnico Jesse Marsch es Alphonso Davies, la estrella del equipo, que arrastra problemas físicos y podría perderse la fase de grupos. Sin él, la responsabilidad ofensiva recae en Jonathan David y Cyle Larin.
Del otro lado, Bosnia carga su propio peso simbólico. Este será el último Mundial de Edin Džeko, el capitán histórico que cierra una carrera brillante en el escenario más grande del fútbol. Los bosnios llegan con ritmo: dos victorias y tres empates en sus últimos cinco partidos, el más reciente un empate ante Panamá el 6 de junio.
Estados Unidos – Paraguay
Grupo D | SoFi Stadium, Los Ángeles, 22:00 horas.
La noche tiene ceremonia propia. Antes del pitazo, el SoFi Stadium se viste de fiesta con la última de las tres ceremonias inaugurales del Mundial, con Katy Perry, Future y Anitta en el escenario. Después, el fútbol.
Estados Unidos, conducido por Mauricio Pochettino, tiene en Christian Pulisic como figura de referencia y sueña con la gloria como anfitrión, aunque no figura entre los grandes favoritos. En su preparación venció a Senegal 3-2, pero cayó ante Alemania 2-1.
La contracara es la historia más emotiva de la jornada. Paraguay regresa a un Mundial después de 16 años. La Albirroja se clasificó sexta en las Eliminatorias sudamericanas, con apenas una derrota en sus últimos 12 partidos, y sumó un resonante 2-1 ante la Argentina de Messi. Su técnico Gustavo Alfaro lo dijo sin rodeos en la previa: «No tenemos expectativas, tenemos ilusión. Sé lo que son 16 largos años de espera, de frustraciones». El antecedente más reciente, sin embargo, habla a favor del anfitrión: Estados Unidos le ganó 2-1 en un amistoso de noviembre pasado.
