La Copa del Mundo 2026 comenzó este miércoles con una imagen cargada de simbolismo: el Estadio Azteca volvió a abrir las puertas del torneo más importante del fútbol y convirtió a México en el primer país en inaugurar tres mundiales.
El hito no tiene antecedentes. México ya había sido sede de los partidos inaugurales de las Copas del Mundo de 1970 y 1986. Con el inicio de la edición 2026, el país norteamericano alcanzó una marca inédita que refuerza su vínculo histórico con el torneo organizado por la FIFA.
La jornada también tuvo como protagonista al Estadio Azteca, uno de los escenarios más emblemáticos del fútbol internacional. Tras las remodelaciones realizadas para albergar nuevamente la competencia, el recinto capitalino se transformó en el primer estadio en recibir tres inauguraciones mundialistas.
El Azteca ocupa un lugar privilegiado en la memoria colectiva del fútbol. Allí se disputó la final de México 1970, donde Brasil conquistó su tercer título de la mano de Pelé. Dieciséis años más tarde fue el escenario de la consagración de Argentina y de las actuaciones que inmortalizaron a Diego Maradona durante el Mundial de 1986.
Más de medio siglo después de aquella primera inauguración, el estadio volvió a ser el centro de atención del planeta fútbol. Las tribunas colmadas y el ambiente festivo acompañaron un momento que quedará registrado en la historia de los mundiales.
La edición 2026 representa además un desafío logístico sin precedentes, al ser organizada conjuntamente por México, Estados Unidos y Canadá. Sin embargo, fue México el encargado de dar el puntapié inicial a una competencia que durante las próximas semanas concentrará la atención de millones de aficionados en todo el mundo.
En una noche de récords y simbolismos, el país anfitrión volvió a ocupar un lugar destacado en la historia del fútbol. Y el Azteca, una vez más, reafirmó su condición de estadio de leyenda.
