Cerrito, el líder de la Fase Regular de la Segunda División Profesional, venció 1-0 a Paysandú FC en el Estadio Artigas y profundizó una crisis que ya no admite más eufemismos. Cuatro etapas disputadas, dos puntos, ninguna victoria. El peor arranque del club desde que ingresó al profesionalismo.
El primer tiempo fue un duelo cerrado, sin goles y con pocas situaciones claras. Paysandú intentó sostenerse en su casa ante un rival que llegaba entonado. El cero al descanso era el mejor resultado posible para los sanduceros, pero la ventaja duró lo que dura un descanso.
A los 72 minutos, Cerrito encontró el único gol del partido y se fue al frente en el marcador. Paysandú buscó el empate pero no tuvo los argumentos necesarios para inquietar al líder. Para colmo, Brandon Logiuratto fue expulsado en el final del partido, dejando un sabor todavía más amargo en el cierre de una tarde noche para olvidar.
El Estadio Artigas había sido una fortaleza durante la campaña del ascenso en la Divisional C. Esta temporada, ese escudo se rompió definitivamente. El equipo de Pablo Marini no logra encontrar ni regularidad defensiva ni eficacia ofensiva, y los resultados lo reflejan con una claridad que ya no da lugar a explicaciones.
Cerrito llega invicto en sus últimos cinco partidos y ha anotado siete goles en ese período, consolidando su liderazgo en la zona con autoridad. Paysandú, en cambio, sigue último en la Tabla Anual con apenas cinco puntos en nueve partidos disputados en la temporada. El tiempo apremia y las respuestas no aparecen.
